“México enfrenta dos problemas en paralelo: uno que tiene que ver con la protección a la salud ante esta pandemia, que en México ya ha alcanzado a 164 personas. El otro, las graves consecuencias económicas que ya estamos viendo alrededor del mundo”, dijo Carlos Salazar, presidente del CCE, en una videoconferencia este viernes.
El organismo dijo que el impacto, que ya ha generado la pérdida de 1 millón de empleos en un país de 40 millones de habitantes como España, no podrá compensarse solo con programas sociales.
Lee: Las ventas de los restaurantes caen 50% en la Ciudad de México por coronavirus
“No es solo un problema de salud, es ya también un problema económico”, dijo Salazar, quien añadió que diversas instituciones financieras ya esperan una caída de 4.5% en la economía mexicana para este año. “Con un crecimiento de 4% tendríamos la generación de 800,000 a un millón de empleos y creemos que con un decrecimiento de 4.5% podríamos tener una pérdida de empleos en una proporción similar”, añadió.
El directivo señaló que, que a medida que la crisis sea más profunda, los efectos en el empleo formal serán más notorios, mientras que en el informal el impacto ha sido casi inmediato: quienes venden comida afuera de las oficinas, por ejemplo, ya han visto caer sus ventas esta semana, luego de que muchos corporativos impulsaron esquemas de home office entre sus empleados.
El presidente del CCE dijo que prácticamente todas las empresas en el país ya registran impactos. Las aerolíneas, los hoteles y restaurantes son los más afectados hasta el momento, así como el sector manufacturero, que ya ha anunciado cierres de plantas ante la interrupción de sus cadenas de suministro.