En Bisquets Obregón, además de aumentar las medidas de higiene y hacer sonar una alarma cada 30 minutos para indicar que es momento de limpiar, lavar y desinfectarse las manos, decidieron reducir su menú al 25% en los 120 establecimientos que tienen en el país para mantener el aforo controlado.
El caso de Cielito Querido Café es distinto, pues aunque sus establecimientos no están cerrados, los usuarios no pueden quedarse en ellos después de su compra. “Lo más importante es la salud y bienestar de nuestros clientes y colaboradores. A partir de hoy todas tus compras son para llevar”, se lee en los letreros que colocaron en la entrada de sus tiendas.
Las franquicias de Corporación Mexicana de Restaurantes (CMR), como Chili’s, Wings y Bistro Chapultepec, van a permanecer abiertas, tal y como lo indican en las redes sociales de cada marca. Expansión solicitó información, pero la corporación no respondió hasta el momento de la publicación de esta nota.
Para apaciguar la crisis del coronavirus, tanto establecimientos de la Ciudad de México, como cadenas nacionales de alimentos y bebidas están aprovechando su servicio a domicilio, pues así aseguran que los clientes reciban sus pedidos sin salir de casa.
“Estamos motivando esta parte de la venta para que la gente no llegue a los establecimientos, ya sea por medio de aplicaciones o a través de los repartidores de los mismos restaurantes. Esperemos que esto ayude a mantener las ventas, aunque no a todo el mundo le gusta comer en casa”, asegura Marco Antonio Buendía, de la Canirac.