Las cifras semanales de Sener muestran que el almacenamiento de este residuo se aceleró en los últimos días de marzo respecto a los promedios que venía registrando en 2020, aunque aún se ubicaba en niveles de 2019 a esa mismas fechas. Pero las ventas se han desplomado en los últimos años, en parte por la menor cantidad de barriles que se procesaban, al mismo tiempo que caía el uso de las refinerías de la compañía.
Pemex vendía entre 100,000 a 125,000 barriles promedio diario de barriles de combustóleo en 2016 y 2018, pero el año pasado cayó a 76,500 barriles. Entre enero y febrero sólo colocó 43,900, según datos de la empresa.
Así que la petrolera estatal puede anticipar un porcentaje similar ahora que piensa elevar su capacidad de refinación y debe pensar qué hará con un producto que cada día usa menos para generar electricidad, y que perdió mercado internacional, explican analistas del sector.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha reducido la quema de combustóleo para la generación eléctrica desde hace más de una década, apoyado en un aumento en el uso del gas natural. Una opción que pudiera aliviar este incremento de combustóleo es regresar a un mayor uso por parte de la eléctrica nacional, dice Ixchel Castro, analista de la consultora Wood Mackenzie.
“Aquí queda la duda para saber hasta qué nivel este aumento en el procesamiento sea sostenible en el mediano plazo, dependiendo de los puntos de combustóleo que se tengan disponibles”, dice la especialista en temas de refinación.
La eléctrica nacional ha realizado fuertes inversiones por años para reemplazar el uso del combustóleo por gas natural en sus centrales eléctricas, por lo que darle cabida de nuevo va en contra de esta estrategia, desaprovechando esas inversiones, apunta Daniel Salomón, asociado del despacho González Calvillo.
“El combustóleo por su naturaleza es muy difícil de comercializar, y esta estrategia fomentaría el uso de un combustible más contaminante”, dice el especialista.
CFE también pudiera apoyar en parte con el almacenamiento de estos productos justo en las terminales que solía usar para guardarlo, y que ante la disminución de su demanda, se había pensado en transformarlos para que guardaran gasolinas, un proyecto de la anterior administración que nunca se supo en qué fase quedó, recuerda Castro.