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La carga aérea, el negocio de las aerolíneas para sortear la pandemia

En transporte de pasajeros, ninguna aerolínea se ha salvado de las caídas, pero en el negocio de carga, algunas empresas incluso han crecido con respecto a 2019.
jue 08 octubre 2020 05:00 AM
Carga aérea
Mientras el tráfico de pasajeros se contrajo 65% en México durante agosto, el segmento de carga desaceleró su caída hasta 18% en el mismo periodo.

Cuando se habla de los devastadores efectos que la pandemia ha tenido en la industria aérea, el negocio de carga es la excepción en algunos casos. Durante agosto, este segmento cayó 12.6% a nivel mundial en toneladas de carga por kilómetro transportadas, en la comparativa anual, una disminución alejada de la contracción de 75.3% que presentó el segmento de pasajeros en el mismo periodo.

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En México, estos indicadores han tenido un comportamiento similar. De acuerdo con datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la carga transportada en agosto disminuyó en 18% respecto a 2019, mientras el segmento de pasajeros cayó 65%, con una tendencia que pareciera apuntar a una recuperación rápida de los niveles previos al COVID-19, pero que depende estrechamente de la recuperación de las aerolíneas comerciales.

Carlos Ozores, analista de la industria aérea de la consultora ICF, explica que en este segmento hay dos tipos de aerolíneas: las comerciales y las de vocación totalmente carguera, que han tenido un impacto mixto por la pandemia.

“La caída que hemos visto del negocio carga aérea se debe a una disminución de actividad económica, pero otro factor es que una gran parte de la carga aérea mundial se mueve en los interiores de los aviones de pasajeros, de hecho es el segmento que más ha sufrido (…) Al no retomar su actividad del año pasado, elimina una gran fuente de capacidad para la carga aérea”, explica.

Los datos parecen dar cuenta de esta tendencia. De las 10 mayores empresas de carga aérea en México durante 2019 –cinco extranjeras y cinco mexicanas–, tres crecieron en la carga transportada en los primeros ocho meses del año: la firma europea Cargolux, la asiática Qatar Airways, y la mexicana MasAir. Las dos líneas aéreas comerciales dentro del top 10, Interjet y Aeroméxico, registran las caídas más pronunciadas de toda la categoría, de 68% y 48%, respectivamente.

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La recuperación para la carga aérea se ha acentuado en los últimos meses, pues destacan los incrementos para firmas como AeroUnion, de 66% durante agosto respecto a 2019, de Cargolux (51%) y de MasAir (41%). Destaca el segmento de carga internacional, donde firmas como Volaris y Estafeta han tenido un buen desempeño, con alzas de 352% y 18%.

Al respecto, Diana Nájera, directora de servicios internacionales de Estafeta, afirma que, al inicio de la pandemia, hubo un repunte en la solicitud de vuelos cargueros para el transporte de equipo médico, y la posterior cancelación y reducción de vuelos comerciales derivó en una mayor demanda, particularmente desde la capital hacia Mérida, Cancún y Miami, una ruta que operan desde hace 19 años.

“Al cancelarse los vuelos de pasajeros que volaban en estos puntos hacia Miami, nos presentó una mayor demanda de nuestros servicios en nuestro carguero (…) Entre mayo y septiembre hemos tenido un incremento de 30% en la ocupación de nuestros aviones en diferentes combinaciones”, refiere.

Un área de oportunidad para aerolíneas comerciales

El negocio de carga ha representado una baja proporción de los ingresos de las aerolíneas comerciales. En el caso de Aeroméxico, sumó 6.1% de los 68,766 millones de pesos de sus ingresos operativos en 2019, mientras que para Volaris representó menos de 1%.

La diferencia entre ambos casos radica en el tipo de aviones que utilizan, pues en un vuelo transatlántico, por ejemplo, Aeroméxico dispone de aviones más grandes que, además, ayudan a absorber parte del riesgo que representa este mercado, señala Ozores.

“En el caso de los aviones de Volaris, son pequeños, de un solo pasillo, y vuelan con configuraciones de alta densidad, para meter las maletas de los pasajeros, que limitan la capacidad disponible para carga”.

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Sin embargo, esto no quiere decir que el negocio de carga no tenga un área de oportunidad por explorar. Además del volumen de carga internacional que Volaris triplicó en agosto, los ingresos por carga de Aeroméxico –que subieron 35.5% en el segundo trimestre del año– dan cuenta de que hay espacio ante determinados escenarios.

“En Sudamérica, aerolíneas como Gol y Azul han visto en sus redes extensas una oportunidad para poder llegar a cualquier destino del país. En México, Volaris tiene una red muy amplia de vuelos directos, eso es un activo que puede aprovecharse”, considera Ozores.

Nájera considera que la pandemia supone una mayor oportunidad para las aerolíneas comerciales que tenían una operación de carga limitada. “Creo que se dieron cuenta de lo importante de diversificar alguna parte de su negocio a operaciones de carga, que en este momento fue de mucha importancia”, indica.

¿Qué podría frenar la recuperación?

Para la industria aérea, los signos de recuperación del segmento de carga tienen dos principales amenazas: la falta de aviones comerciales –donde la carga aún registra caídas fuertes, de -67% en agosto–, y la competencia de otros medios de transporte para mercancías, como el marítimo.

“El transporte aéreo tiende a perder market share dentro del comercio mundial al inicio de las recesiones, a medida que los transportistas recurren a un transporte más barato pero más lento, como el marítimo”, dijo en días pasados a medios Glyn Hughes, director general de cargo de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por su sigla en inglés).

Cuando la demanda de productos se acelere –sobre todo si es de manera repentina–, el transporte aéreo podrá recuperar mercado, estima IATA, lo que en particular cobra relevancia para mercancía delicada o perecedera, como medicamentos, electrónicos y alimentos.

“Gracias a nuevas tecnologías de refrigeración, se puede controlar sustancialmente el proceso de descomposición de los productos, dan una vida útil mucho más prolongada a algunos productos, y el diferencial de costos es abismal”, añade Ozores.

Sin embargo, un tercer factor de presión es la eventual normalización de los niveles previos a la pandemia, advierte Nájera, que buscarán mitigar con el auge de tendencias como las compras en línea.

“No creemos que vaya a continuar todo el tiempo así, porque a medida que el mercado de las aerolíneas de pasajeros se vaya recuperando, vamos a tener nuevamente más oferta de espacios en el mercado, y paulatinamente los que se ocupen van a ir regresando a la normalidad que teníamos antes del COVID”, concluye la directiva de Estafeta.

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