La compañía tuvo que hacer todos los ajustes a la planta y los entrenamientos en medio de la pandemia del coronavirus. Las plantas de Puebla y la de Audi fueron las últimas en poder reiniciar operaciones, luego de que el gobernador de la entidad, Miguel Barbosa, emitió un decreto a finales de mayo para retrasar el reinicio de operaciones del sector en medio de un incremento de casos de coronavirus.
“Siempre habrá un punto de encuentro y otro de desencuentro. Lo importante es encontrar el centro de apoyo para que la balanza se mantenga equilibrada e impere el respeto y la comprensión. El gobierno del estado trabaja para generar esos equilibrios, para construir un clima de diálogo para avanzar en los temas urgentes: en la promoción de la inversión, del empleo, la salud, la educación y el fortalecimiento institucional”, dijo Olivia Salomón, secretaria de economía de la entidad.
Con Volkswagen Taos, la planta de Puebla suma cuatro modelos, todos basados en la plataforma modular MQB del grupo: Golf, Jetta, Tiguan y ahora Taos, cuya producción suma una inversión acumulada de 7,400 millones de dólares en los últimos diez años.
México será el primer país donde el modelo será comercializado dentro de la región de Norteamérica. A principios de noviembre, iniciará una preventa digital y las primeras unidades empezarán a entregarse en diciembre. Los precios aún no se han anunciado, pero directivos de la marca dijeron que las distintas versiones se ubicarán entre T-Cross y Tiguan, es decir, entre los 400,000 y los 500,000 pesos.
La exportación hacia el mercado estadounidense iniciará el próximo año, con una especificación diferente que incluye un motor ligeramente más grande, de 1.5 litros, de manufactura mexicana. “En Estados Unidos los consumidores quieren SUV y el fortalecimiento de nuestra oferta de camionetas compactas ocurre en el momento correcto para nuestros consumidores”, dijo Scott Keogh, presidente y CEO del grupo automotriz en América, quien añadió que espera un incremento de 20% en la demanda de SUV en el mercado estadounidense para los siguientes cinco años y de 40% en México.