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El relevo que llega a 'los 100 empresarios más importantes de México'

Los empresarios más jóvenes llegan a liderar las compañías para generar impactos en la forma de hacer negocios en el ecosistema mexicano.
mié 20 octubre 2021 05:00 AM
Liderazgo
Los cambios de timón en las empresas dan la oportunidad para conjugar la experiencia de la generación anterior y la que los nuevos directivos han adquirido como parte de su entrenamiento, a la vez que se impulsa la innovación.

Las empresas mexicanas comienzan, poco a poco, a abrir sus direcciones a una nueva generación. La pregunta es sí también lo harán a nuevas estrategias que, más allá de impactar en sus propias compañías, generen una cadena disruptiva en la forma de hacer negocios.

Los cambios de timón en las empresas dan la oportunidad para conjugar la experiencia de la generación anterior y la que los nuevos directivos han adquirido como parte de su entrenamiento, a la vez que se impulsa la innovación. Y esta es precisamente, la característica que destaca como parte de esta nueva generación de líderes, señala Daniel Aguiñaga, socio líder de Gobierno Corporativo para Deloitte.

“No se trata de cambiar todo, sino de construir sobre lo construido. Se trata de llevar a las empresas a una etapa ya sea de nuevos mercados o geografías, nuevos productos o digitalización”, afirma. “Lo que ocurre es que comienzan a tener una nueva forma de hacer negocios, es una oportunidad para desarrollar negocios que, incluso, lleguen a transformar toda una industria”.

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En las empresas mexicanas, en su mayoría familiares, los relevos no son una casualidad, sino parte de sucesiones que ya han sido planeadas durante al menos cinco años, señalan los especialistas consultados por Expansión. Y estos empresarios han sido educados para tomar las riendas de los negocios y fortunas de sus familias. El éxito de sus administraciones dependerá de qué tan bien conocen la organización que llegan a liderar, sus fortalezas y sus áreas de oportunidad.

Altagracia Gómez Sierra es un ejemplo. La presidenta del consejo de administración de Grupo Minsa, que opera en la producción, distribución y venta de harina de maíz, se integró desde muy jóven como consejera delegada de la compañía familiar, que tiene 71 años en el mercado. A su mando, la empresa ha renovado la imagen de sus empaques y tiene en la mira el desarrollo de nuevos productos y canales de distribución.

Con los altos costos del maíz, que han tenido una escalada debido a la pandemia, Gómez Sierra tiene el desafío de mantener la rentabilidad y cuidar del legado familiar, mientras va dejando su sello en las decisiones que toma, que tienen que beneficiar a los accionistas de la empresa, que cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Y lo ha hecho con su sello personal, al que le ha dado un enfoque social. Minsa, junto con el resto de las empresas de su familia, abrieron 3,000 plazas para sumar a su planilla a los becarios de “Jóvenes Construyendo el Futuro”, que pretende dotar de experiencia laboral a los participantes.

En una posición similar está Alejandro Bailléres Gual, quien recibió las riendas del imperio familiar a finales de abril, cuando fue designado como presidente del consejo de administración de Palacio de Hierro y Grupo Profuturo, mientras que su padre, Alberto Baillères, pasó a ser presidente honorario vitalicio de los consejos de ambas compañías.

Baillères Gual ya había ocupado posiciones estratégicas en diversas empresas de Grupo Bal desde hace una década, uno de ellos como director general de GNP seguros, la presidencia no ejecutiva de Fresnillo y la dirección corporativa de Técnica Administrativa Bal.

Víctor Esquivel, socio director general de KPMG en México y Centroamérica, añade que esta nueva generación de empresarios es más abierta a los cambios, sobre todo tecnológicos, además de que suelen tener liderazgos horizontales para poder mantener la comunicación, para dar un giro a las jerarquías.

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Sus estrategias tienen un alto componente social para generar valor más allá de los accionistas. Esto va orientado a generar inclusión, equidad dentro de las organizaciones y también a desarrollar una estrategia que apoye a las comunidades donde se desarrollan, quieren un mayor equilibrio entre la vida personal y el trabajo, además de querer tener menor impacto ambiental.

“Lo relevante aquí es que los líderes deben rodearse de personas con capacidades que sirvan para potencializar las líneas de acción de la organización. Estos líderes, conforme van madurando y crean su legado, hablan del propósito de la organización. Vienen a marcar pautas para concentrarse en ser líderes con una comunicación abierta”, apunta Esquivel.

Cambiar desde el Consejo

Los empresarios han tenido la posibilidad de aprender de sus empresas y generar confianza en las organizaciones desde los consejos de administración, una figura que los últimos años ha cobrado cada vez más relevancia. Desde sus asientos, han acompañado a sus padres en la toma de decisiones pero, sobre todo, permite alinear las estrategias con la visión del resto de los consejeros, especialmente aquellos que no son parte de las familias dueñas de los corporativos.

Los especialistas consultados coinciden en que, si bien no será sencillo que la nueva generación de empresarios deje su legado, este debe permear desde los consejos de administración, ya que son estos miembros tomadores de decisiones quienes tienen que compaginar las estrategias empresariales para generar valor para la empresa.

Y, para generar cambios en el ecosistema empresarial, es importante que estos empresarios participen en otros consejos o en cámaras empresariales, así se impulsarán los espacios de intercambio de experiencias y el aprendizaje que han obtenido desde sus posiciones. Es una forma de construir un camino que ayude al siguiente cambio generacional dentro del ecosistema empresarial.

Este es el caso de Jorge Esteve Recolons, quien dirige ECOM Agroindustrial México, una empresa que se dedica a la comercialización de commodities como café, algodón y cacao. También es presidente de Grupo COPRI, una desarrolladora de bienes raíces e infraestructura. El empresario es miembro del Consejo Mexicano de Negocios, del Consejo Consultivo de Cultivan Sand Box Venture Partners y de los consejos de administración de Aeroméxico, Telmex, Grupo Real Turismo y Latin America Conservation Council.

“Aquí lo importante es esa interacción en las cámaras o en los gremios. Estas son generaciones colaborativas que generan el valor agregado para el ecosistema empresarial, porque suelen compartir sus ideas y esto está enriqueciendo la industria”, afirma Juan Carlos Simón, socio líder de Servicios a Empresas Familiares de PwC.

Ver fuera de la caja

La nueva generación de empresarios ha hecho cambios de paradigmas e, incluso, suelen cuestionar el modelo de sus empresas para transformarlos y llevarlos por nuevos caminos, evalúan sus compañías y esto permite identificar las oportunidades para nuevos modelos de negocio.

“Vienen mucho más enfocadas a algo que les gusta hacer en la vida, estudiaron lo que les gustó, lo que entienden. Y eso también le genera un mayor valor al conocimiento que van a aportar en el ecosistema de las empresas. El juego es cambiar, no vienen con un ánimo estático y se generan estos cambios en los modelos de operación y de negocio”, apunta Simón.

Este fue el caso de Amado Sabas, director general y fundador de Grupo Petroil, quien en el 2000 escindió la empresa que fundó su abuelo para crear la propia, con el respaldo de su familia. La compañía logró expandir su empresa más allá de Sinaloa, el estado que la vio nacer.

La compañía, que su abuelo inició como un negocio de venta de gasolina, ahora es un conglomerado que comercializa combustibles para los barcos camaroneros y atuneros, cuenta con una red de gasolineras y una red logística para el transporte de combustible, entre otras.

El líder de PwC comenta que estos cambios para llevar la marca personal desde las empresas familiares no es sencillo, ni es una tendencia, pero sí el resultado de realizar un análisis para generar un legado.

“Estas generaciones hacen una evaluación en las empresas, están acostumbrados a aprender y reaprender más rápido con el acceso que tienen a la información y con esto reorientan sus estrategias con mayor flexibilidad. A veces tienen que tomar riesgos y, a veces, es necesario reinventarse. Y, de acuerdo al contexto de cada compañía, puede resultar exitoso”, dice José Ramón Barreiro, director de la Facultad de Negocios de la Universidad Lasalle.

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