Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Los fabricantes de autos pasan de sufrir por los chips a padecer la inflación

El alza de los precios en México llegó a 7% en la primera quincena de noviembre, la mayor cifra en 20 años. Este fenómeno preocupa a la industria automotriz.
jue 25 noviembre 2021 04:30 PM
Inflación de materias primas
El costo de la materia prima en un vehículo ha aumentado 87% desde un punto bajo de aproximadamente 2,200 dólares por unidad en abril de 2020, hasta 4,125 dólares por unidad en mayo de 2021, según un informe del Bank of America.

Quien visite un piso de venta de autos notará que hay menos coches en exhibición de lo que solía haber antes de la pandemia. La causa es la escasez de chips, que ha limitado la capacidad de los fabricantes de producir vehículos al mismo ritmo que tenían antes del Covid-19. Con un poco de suerte, el visitante encontrará unidades disponibles del modelo que desea, o quizá decida anotarse en la lista de espera. Pero cuando pida informes sobre los precios enseguida notará que el auto que desea ahora es notablemente más caro de lo que era hace un par de años.

Este incremento es resultado de una inflación generalizada que ha llevado a tener el costo de materia prima más alto por vehículo desde 2011, según un informe de investigación global del Bank of America.

La crisis comenzó el año pasado, cuando los precios de materias primas clave, como el acero y el cobre, comenzaron a subir. Un vehículo promedio está compuesto por 39% de acero y 11% de aluminio. Y el informe del Bank of America estimó que el costo promedio por libra del acero utilizado en la fabricación de los automóviles ha aumentado un 106% interanual.

Publicidad

Este fenómeno preocupa a la industria automotriz. “Nuestra área financiera está monitoreando todo el tiempo estas variables y efectivamente tienen un impacto en la estrategia comercial de nuestros productos”, dijo Luis Trujillo, gerente de planeación de producto y precio de Toyota Motors Sales de México, la cuarta marca más vendida en el país.

Los costos de las materias primas han incrementado a tal grado que ahora representan un porcentaje significativamente mayor del precio de producción de un vehículo: 11% comparado con el 6% de abril de 2020, al comienzo de la pandemia de COVID-19.

El aumento de los costos registrados este año, más los daños que la pandemia ocasionó en las cadenas de suministro, mantienen a los fabricantes en la incertidumbre. "Nadie puede negar que aún hay retos enormes en la cadena de suministro. Vamos a seguir teniendo periodos en donde seguirá habiendo escasez de ciertos componentes”, dijo Guillermo Diaz, vicepresidente de operaciones de Toyota Motor Sales de México.

Este aumento de los precios de los vehículos nuevos tiene otro componente: los costos de los contenedores se dispararon entre 300% y 400%, comparado con los precios previos a la pandemia.

Una parte del aumento de los costos logísticos y de los materiales inevitablemente se ha trasladado a los precios de los modelos. El informe de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, que hace un seguimiento mensual de la inflación automotriz, ha registrado un 9% interanual a partir del segundo trimestre de 2021. Este es el índice nivel más alto desde abril de 2009.

El futuro no es alentador. Muchos coches que alguna vez fueron baratos continuarán subiendo su precio en los siguientes meses, en tanto que la gráfica que dibuja la inflación general continúa hacia arriba. La inflación en México llegó al 7% en la primera quincena de noviembre, la mayor cifra en 20 años.

"Se ha anunciado una inflación importante en el país y en el mundo, y esto eventualmente tendrá un impacto en los planes futuros”, dijo Marisol Blanco, directora de comunicación corporativa de Toyota Motor Sales de México.

Como resultado del aumento de los precios de los automóviles es probable que los consumidores conserven sus vehículos por un período de tiempo más largo. Las garantías se volverán clave para reducir el costo de las reparaciones futuras.

Los financiamientos más largos son otra alternativa que los fabricantes están impulsando para diluir la inflación mediante un pago mensual más bajo. El problema es que el cliente termina endeudado por más tiempo y pagando más al final del plazo.

Publicidad
Publicidad
Publicidad