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Aeroméxico: crónica de una caída de acciones ¿anunciada?

Los títulos de la aerolínea se desplomaron más de 50% tras hacer un anuncio que, si bien ya se había hecho público, movió al mercado.
vie 17 diciembre 2021 05:00 AM
Aeroméxico acciones
Las más de 331 millones de acciones que Aeroméxico ofertará representan alrededor de 49% del capital de la aerolínea. Sin embargo, con la entrada de nuevos accionistas, equivaldrán a menos del 0.01%.

Aeroméxico tuvo ayer un jueves negro, en el que el valor de sus acciones se comenzó a desplomar desde el umbral de los 4 pesos hasta valores que rondaron los 90 centavos, con lo cual cerró con una caída de 52% respecto al día anterior. ¿La razón? El anuncio de una oferta pública de acciones (u OPA, en la que el mercado puede comprar papeles a un precio fijo), que formará parte de la reestructura financiera de la aerolínea, y en la que cada acción en circulación se cotizará a 1 centavo de peso.

Desde el 30 de junio de 2020, y a causa de la pandemia de COVID-19, Aeroméxico entró a un proceso voluntario de reestructura financiera bajo el Capítulo 11 del Código de Bancarrotas de Estados Unidos con el objetivo de fortalecer su posición financiera y de liquidez, con lo cual, por una parte, podía negociar sus adeudos manteniendo sus operaciones en marcha, con el margen de poder contar con nuevos recursos que le ayudaran a levantarse de la crisis.

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Esta inversión llegó en forma de un financiamiento preferencial garantizado (o DIP Financing) por 1,000 millones de dólares (mdd) que la aerolínea solicitó el 13 de agosto de 2020, que fue otorgado por el fondo de inversiones Apollo Global Management en dos tramos: el primero, por 200 mdd, y el segundo por 800 mdd.

Entre las condiciones que implicaba el DIP Financing, destacaba un eventual aumento de capital para la conversión del segundo tramo en acciones de Aeroméxico una vez que fuera reestructurada. Sin embargo, esta opción implicaba que el ‘pedazo’ que los accionistas tenían en Aeroméxico se hiciera más pequeño.

Para ello, se pedía llegar a un convenio con los accionistas que representaban en aquel momento 75% del capital de la aerolínea –incluyendo a la aerolínea estadounidense Delta Air Lines, que tenía una participación de 49% en la mexicana–, para que no vendieran sus acciones durante la reestructura de la aerolínea, con lo cual se anticipaba que los accionistas serían diluidos, y su participación restante sería “muy limitada”, advertía Aeroméxico.

Para febrero de 2021, la aerolínea había cumplido con los requisitos para solicitar 625 mdd del segundo tramo de 800 mdd del DIP Financing y, con ello, advertía de los efectos que tendría una eventual conversión de este tramo en acciones.

“Después del correspondiente aumento de capital, los actuales accionistas se diluirán casi por completo, de modo que su participación accionaria restante probablemente sea mínima (si la hubiera)”, informó la aerolínea en un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

De cara a este escenario, el consejo de administración de Aeroméxico aprobó en febrero de este año la oferta pública de adquisición de acciones que escandalizó al mercado ayer, y que tiene como objetivo dotar a los accionistas de una opción de venta en el mercado.

“¿Qué es lo que se planeó? Que se le tendría que dar una salida a quienes se quieran retirar, y se pone a 1 centavo de peso, porque no hay menos que eso, no hay una denominación inferior”, explica a Expansión un analista cercano al proceso de reestructura de Aeroméxico.

La oferta al mercado será por 331,480,713 acciones, que representarían hasta 49% del capital de la aerolínea antes de que surta efecto el plan de reestructura, que implica la entrada de nuevos accionistas. Después de su entrada y al concluir la oferta, esas acciones representarán menos del 0.01 del total de las acciones del nuevo Aeroméxico.

“Posterior a la celebración de la asamblea de accionistas (pendiente de convocarse), la oferta será liquidada, de tal manera que los accionistas que mantengan la titularidad de las futuras acciones representativas tengan certeza de que continuarán con su tenencia accionaria”, explica un análisis de Monex Grupo Financiero, firmado por Brian Rodríguez y Roberto Solano.

Esta nueva composición accionaría tendrá al grupo de accionistas mexicanos –Eduardo Tricio Haro, Valentín Diez Morodo, Antonio Cosío Pando y Jorge Esteve Recolons–, con una participación de 4.10%; al fondo Apollo con 22.38%, y a Delta Air Lines con 20%, mientras los nuevos inversionistas y acreedores que capitalicen sus créditos reconocidos en acciones representativas del futuro capital social de Aeromexico tendrán el 53.52% restante.

“La oferta será (…) sujeta a un cronograma que permita que los actuales accionistas de Aeroméxico tengan una oportunidad de enajenar sus acciones, a través del mercado de valores, previo a que el plan sea efectivo y surtan efecto las resoluciones de la asamblea de accionistas respecto al aumento de capital y capitalización de pasivos y nuevas aportaciones de capital previstos en el plan, los cuales, como se indicó, implican una dilución sustancial para los actuales accionistas”, reiteró la compañía en el comunicado donde anunciaba la OPA.

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¿Qué sigue para Aeroméxico?

Para la reestructura de Aeroméxico viene una recta final muy movida. Tras la aprobación de la Corte de las cartas de compromiso de capital y deuda de financiamiento de salida, la Corte de Quiebras estableció una audiencia de confirmación del plan para el 18 de enero. De ahí y, mientras se define una fecha para la próxima asamblea de accionistas, se deberán obtener los votos necesarios para dar luz verde al plan de reorganización, a más tardar para el 28 de febrero de 2022, y que deberá ser ratificado por la juez de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, Shelley Chapman.

Después, deben ocurrir varios hitos que quedan preestablecidos desde la audiencia de confirmación, como la capitalización de los pasivos, entre otros, para declarar formalmente que la compañía emergió del Capítulo 11.

En este proceso, los analistas prevén un periodo de alta volatilidad, sobre todo mientras la OPA –que marchará en paralelo con la reestructura– esté en curso.

“Consideramos que la noticia resulta negativa para los accionistas del float de la emisora; sin embargo, la compañía tendrá la oportunidad de capitalizar diversos pasivos, así como recibir nuevas aportaciones de capital, lo que le permitiría mantener un favorable ritmo de operaciones”, considera Monex. “Desde nuestra perspectiva, consideramos que el precio de la acción presentará un importante periodo de volatilidad durante las próximas sesiones, hasta que se concluya la OPA y se logren los acuerdos establecidos en el plan de reestructura”.

Para Marco Antonio Montañez, analista de Vector Casa de Bolsa, contar con más información –particularmente la que se acuerde en la próxima asamblea de accionistas– será crucial.

“El proceso completo de reestructura para deuda total de la empresa aún sigue sin tener detalles respecto a la eventual capitalización de pasivos y refinanciamientos de la deuda, por lo que creemos que se requiere de mayor información para tener una idea más clara sobre la estructura de capital que podría tener la empresa una vez finalizado el proceso de reestructura bajo el Capítulo 11”, dijo en un análisis escrito.

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