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Toallas, tampones y copas menstruales, ¿qué falta para que bajen de precio?

El precio de estos productos aún no refleja la reducción del IVA, mientras las empresas ya comenzaron a hacer ajustes con la entrada en vigor de la medida y el alza en el costo de materias primas.
sáb 15 enero 2022 12:00 PM
Los productos de higiene menstrual no pagan IVA desde el 1 de enero. (Cortesía)
Por una reforma que entró en vigor el 1 de enero, los productos de higiene menstrual deben estar exentos de IVA.

Que las toallas, los tampones y las copas menstruales sean más accesibles para las personas menstruantes fue la razón que llevó a que a partir de este año estos productos tengan una tasa cero, lo que significa que están exentos del pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Esto también puede significar un repunte en las ventas de estos productos.

En redes sociales, algunas personas han compartido que los precios de las toallas y los tampones en establecimientos como tiendas y farmacias dentro de sus colonias no han tenido una reducción en el precio; por el contrario, pagaron más por la compra de sus productos.

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“Por el paquete de toallas sanitarias que compré el año pasado en 37 pesos, pagué casi 90 pesos hace unos días”, dijo Viridiana Pacheco en Facebook, sin especificar el producto ni el canal de venta. Mientras, otras mujeres celebraron el cambio fiscal. “Hace unos meses fui a las Farmacias Benavides y pagué 69 pesos por este paquete, y hoy solo gasté 29 pesos”, escribió otra usuaria junto a una imagen de un paquete de Kotex Unika Nocturna de 10 piezas.

Palmira Camargo, vicepresidenta de comunicación de Essity Latinoamérica, la empresa dueña de las marcas de Saba, dijo a Expansión que la compañía trabajó de forma interna para que sus productos de higiene menstrual estuvieran libres de gravámenes a partir del 1 de enero; no obstante, el precio de los productos tuvo un ajuste por la inflación. La compañía no compartió si espera un incremento en ventas por la medida.

“Los costos de materia prima suben todos los años, es por ello que hay un incremento en precios por inflación, pero esto es independiente de la medida fiscal, ya que como lo comentamos, a partir del 1 de enero Essity factura sus productos Saba para higiene menstrual (toallas y tampones) con tasa IVA de 0% de acuerdo a la Ley del IVA vigente”, compartió en un correo electrónico.

Hasta ahora, en una comparativa de precios en el ticket de las tiendas de autoservicio, no existe un ajuste a la baja en el precio de las toallas sanitarias y los tampones. En julio de 2021, un paquete de toallas nocturnas tuvo un costo de 31.33 pesos, considerando el IVA. Este producto tuvo un costo final de 39.60 pesos el 13 de enero. En anaquel sí hay una reducción en el precio: un paquete de tampones con 10 unidades pasó de 47 pesos a 35.80 pesos y un paquete de toallas con 30 piezas pasó de 68 a 62 pesos.

“Estamos convencidos que esta medida fiscal complementa las iniciativas de política pública en México sobre gratuidad y educación de higiene menstrual. En Essity celebramos esta medida como parte de la normalización y eliminación de tabúes alrededor de la menstruación para garantizar igualdad de oportunidades”, compartió la directiva.

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Alejandra Collado, integrante del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) de la UNAM, comparte que esta tasa cero para los productos de higiene menstrual es apenas un pequeño paso dentro de un proceso para que las personas menstruantes accedan a estos productos. La especialista reconoce que el primer beneficio de esta medida es el económico, aunque aún no se aplica en todos los establecimientos, y sobre todo porque algunos siguen con un precio elevado, aun con la eliminación del impuesto. En tanto, será necesario verificar que se aplique la norma.

“Aquí será lo mismo que sucede con toda la implementación de leyes, hay que revisar que se lleven a cabo. Definitivamente como ocurre con estas transformaciones, que son grandes cambios, hay resistencia y se piensa que es un privilegio, pero menstruar de manera saludable e higiénica tiene que ver con un derecho y no con un privilegio”, señala.

Sally Santiago, gerente general de Profemme, una empresa que comercializa copas menstruales, comenta que siguieron la medida desde que fue una propuesta y desde entonces tomaron el tema en su modelo de trabajo para adecuarse a la implementación de la medida fiscal a partir de su entrada en vigor. Y aunque la empresa proyecta crecimientos de 120% en ventas con la reducción en el precio final de las copas, ve una oportunidad para que un mayor número de mujeres pruebe esta alternativa, que es más amable con el ambiente y, en el largo plazo, resulta ser una opción menos costosa.

La directiva comenta que se han dedicado a realizar un monitoreo para ver el cambio de precio en el anaquel, y en algunas tiendas de autoservicio el costo del producto pasó de 559 a 475 pesos, y en su página web el costo es de 445 pesos.

“La tasa cero sirve para democratizar el acceso a las copas menstruales, pero es una parte de la acción, la otra parte es el trabajo de comunicación”, declara Santiago. “Visibilizar la copa menstrual es necesario, aún no la usan muchas mujeres, es un producto del que hay mucho desconocimiento cuando es una herramienta revolucionaria que cambia la forma de vivir la menstruación, y ahora va a ser más accesible para la población”.

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La empresa, que tiene un año en el mercado, ya registra crecimientos de triple dígito, impulsados por los puntos de venta que se han sumado en las tiendas de autoservicio como Walmart y Chedraui, y este año ingresará a más puntos de venta, además de sacar al mercado un nuevo producto, que será de un tamaño diferente, porque solo hay uno en el mercado.

El tamaño del mercado global de productos de higiene femenina, que considera toallas, tampones, copas menstruales y productos vaginales, tuvo un valor de 19,240 millones de dólares en 2020 y se espera que alcance los 27,800 millones para 2027, con un crecimiento a tasa anual compuesta (CAGR) de 5.4% durante el periodo de pronóstico, de acuerdo con estimaciones de BrandEssence Market Research.

Pero acortar la brecha para el acceso a los productos de higiene menstrual aún tiene un camino por delante. La experta del CIEG considera que en el fondo de esta problemática están los estigmas y la falta de entendimiento de la importancia de la menstruación en la vida de las niñas y las mujeres y personas que menstrúan, y se ha invisibilizado y estigmatizado.

“Algo muy importante de esta ley es que no se reduce al acceso a los productos, sino que también habla de educación menstrual, habla de un acercamiento de las niñas, desde edades tempranas, a información sobre su menstruación, porque hay mucho estigma alrededor de estos productos”, señala Collado.

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