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¿Por qué ya no se venden autos de menos de 200,000 pesos en México?

El precio promedio de los vehículos está ya más cerca de los 300,000 pesos y las armadoras prevén que seguirá subiendo conforme los modelos se hagan más grandes y electrificados.
vie 29 julio 2022 07:01 PM
(Agencia de automóviles)
Los precios de los autos nuevos acumulan un incremento de doble dígito resultado de una inflación generalizada y a que las armadoras están menos interesadas en vender modelos pequeños y asequibles.

Hace cinco años aún había una decena de autos por debajo de los 200,000 pesos: Volkswagen Gol, Ford Figo, Hyundai Grand i10, Fiat Uno, los Chevrolet Spark y Beat, Mitsubishi Marage, Suzuki Ignis, Renault Logan, Nissan March... Prácticamente todas las marcas tenían un vehículo pequeño y accesible en su catálogo. Algunos de estos modelos incluso costaban menos de 160,000 pesos, pero ahora la mitad de ellos fueron descontinuados y la otra mitad ha cruzado la barrera de los 200,000 pesos.

Hoy el modelo más barato ofertado en el mercado local es el Renault Kwid, un automóvil subcompacto cuya versión de entrada cuesta 215,900 pesos, de acuerdo con la página de internet de la compañía de origen francés.

Algunas versiones de entrada de un puñado de modelos rondan los 200,000 pesos, sin embargo, “de esos ya tampoco hay muchos”, dice Horacio Chávez, director general de KIA México. "Hoy el precio promedio de los vehículos (de volumen) está ya más cerca de los 300,000 pesos", añadió.

La consultora J.D. Power calcula que los precios de los autos nuevos acumulan un incremento de hasta 14.8% anual, el más alto observado en la última década, resultado de una inflación generalizada en las materias primas, a una disminución en la oferta debido a la escasez de chips y a que las armadoras están menos interesadas en vender modelos pequeños y asequibles.

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¿Por qué los autos subieron tanto de precio?

El inventario de vehículos se ha reducido dramáticamente en todo el mundo debido a la falta de semiconductores, que en medio de la demanda de laptops, consolas y smartphones, empezaron a ser escasos para las armadoras. La consultora internacional IHS Markit apunta a que en 2021 dejaron de producirse en el mundo 9,580,911 unidades.

"El precio está impulsado, entre otras cosas, por la escasez. Es un tema de oferta y demanda", dice Lucien Pinto, director de Ventas y Mercadotecnia de Ford en México.

Las armadoras también se han enfrentado al aumento de precios de las materias primas y a mayores costos logísticos. "Un contenedor que antes te costaba 8,000 dólares hoy cuesta 29,000 dólares", detalla el directivo de Ford.

El acero, un material clave para la fabricación de las carcasas, alcanzó un máximo de 1,945 dólares el pasado 31 de agosto, mientras que el níquel llegó hasta los 21,425 dólares el 21 de octubre.

El aluminio, necesario para la elaboración de cabezas de motor y transmisiones, alcanzó un máximo anual de 3,229 dólares por tonelada métrica el 18 de octubre del año pasado, no visto desde julio de 2008, de acuerdo con un reporte de Banco Base.

Finalmente, cada vez más armadoras están abandonando los segmentos de entrada, como los city cars y los hatchbacks, para concentrar sus esfuerzos en modelos más grandes y rentables. Los SUV han ganado terreno a nivel global y México no es la excepción. Alrededor de un tercio de las ventas de vehículos nuevos son de este tipo, según datos de la AMDA.

General Motors, por ejemplo, anunció el fin de la comercialización de sus citycars, Beat y Spark, en 2021. Meses después, Ford también dejó de vender su sedán subcompacto Figo. Ambas marcas han dejado atrás estos segmentos para concentrase en sus planes de electrificación.

"No fue fácil renunciar a un share (participación de mercado) que tenías por un vehículo que vendías barato, pero al que le perdías", dice Pinto. "Pero ya otras marcas están siguiendo la estrategia de Ford. Dicen: 'no soy bueno compitiendo en estos segmentos, entonces mejor me voy y me dedico a otros más rentables'", añade.

Este año, Volkswagen también anunció que dejaría de comercializar su sedán subcompacto Vento y para concentrarse en robustecer su gama de SUV. Años antes también descontinuó su modelo Gol.

 

¿Seguirán aumentado los precios?

La consultora J.D. Power resalta que el precio de los vehículos incrementó 8% anual en la última década, resultado de los ajustes inflacionarios y de la incorporación de más tecnología en las unidades, desde pantallas cada vez grandes hasta nuevas funciones de conducción autónoma.

Ahora los fabricantes prevén que la electrificación continuará empujando los precios hacia arriba. "No creo que vayamos a regresar (a precios por debajo de los 200,000 pesos), sino todo lo contrario. Yo creo que más bien, por el tema de la electrificación, los vehículos van a venir agarrando mayores precios", dice Pinto.

Gerardo San Román, director de la consultora JATO Dynamics para América Latina, considera que si bien esta escalada en precios “es como una burbuja que en algún momento va a tronar”, el que dejen de subir a ritmos de doble dígito dependerá de la disponibilidad de semiconductores para el ensamblado de las unidades. Los especialistas consultados coinciden en que, conforme se vaya normalizando la cadena de suministro del sector, los precios se estabilizarán.

-¿Los precios van a regresar por debajo de los 200,000 pesos?
-Para atrás ni para tomar impulso, dicen por allí. Los vehículos ya no van a regresar a esos niveles, concluye Pinto.

 
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