Ubicado en el mismo lugar que antes ocupaba La Feria de Chapultepec, Aztlán 360 ya está causando revuelo incluso antes de su inauguración, gracias a su impresionante rueda de la fortuna de 85 metros de altura, que se ha convertido en la protagonista de las redes sociales y es visible desde varios puntos de la ciudad. El parque contará con un total de 15 atracciones, algunas de las cuales incorporan tecnología de realidad virtual.
Aunque estos parques de diversiones siguen siendo un clásico en la industria del entretenimiento, uno de los desafíos clave que enfrentan los parques de atracciones tradicionales es la falta de espacio, lo que ha llevado a algunos desarrolladores a optar por ubicar sus centros dentro de centros comerciales.
A pesar de este panorama desafiante, Jakob Wahl, presidente de la Asociación Global para la Industria de Atracciones (IAAPA), cree que estos centros, aunque tradicionales, seguirán siendo relevantes. "Existe un mercado para la diversión, y aunque vemos un desarrollo continuo que utiliza la tecnología para mejorar la experiencia, definitivamente hay un futuro brillante para los parques de atracciones clásicos", declaró el director en una entrevista con Expansión.
Los parques de atracciones, como Six Flags, han logrado mantenerse relevantes a lo largo de los años mediante la actualización de sus atracciones para atraer a las nuevas generaciones. Un ejemplo destacado es la incorporación de la realidad virtual en algunas montañas rusas, donde los visitantes se colocan visores especiales para elevar la emoción del juego.
La experiencia y la seguridad ante todo
Tanto en amplios recintos como en pequeños centros de entretenimiento, se advierte una tendencia general hacia la creación de experiencias integrales, donde ninguna atracción individual asuma el papel central del proyecto.
Para Wahl, un ejemplo de esto es el hotel de Nickelodeon en la Riviera Maya, que cuenta con un pequeño parque temático y donde incluso la experiencia gastronómica se convierte en una parte integral de la diversión.
"Tener una atracción basada en una propiedad intelectual famosa permite establecer conexiones, pero es importante que se realicen más inversiones en tecnología para mejorar la experiencia, lo cual está tomando cada vez más fuerza en México", afirmó.