En paralelo, el mapa de marcas también se reacomoda y las marcas de Asia Pacífico, excluyendo China, mantienen una preferencia dominante del 83%, mientras que las marcas chinas continúan su avance y alcanzan 17% de preferencia, seis puntos más que en 2024, impulsadas por precios competitivos y un mayor equipamiento digital.
Las marcas estadounidenses no corren con la misma suerte y su preferencia cae a 61%, desde 66% el año pasado, no se trata de un desplome, pero sí de una señal clara de que el consumidor compara más y se siente menos atado a un origen específico.
En la experiencia de compra, el cambio avanza con mayor cautela, el concesionario sigue siendo relevante, aunque pierde centralidad, ya que solo 44% de los compradores prefiere cerrar la operación de forma totalmente presencial, muy por debajo del 65% registrado en 2024, mientras el canal online gana terreno y concentra 28% de la preferencia, con otro 28% que opta por una combinación entre lo digital y lo físico.
La tecnología a bordo también se analiza con lupa y el consumidor mexicano prioriza lo funcional, con navegación en tiempo real, seguridad y mantenimiento al frente, mientras que las funciones avanzadas de autonomía o los upgrades de desempeño generan menor disposición a pagar y la mayoría se siente cómoda con sistemas de asistencia de hasta nivel dos, ya que ir más allá todavía genera desconfianza.