Y es que las operaciones de Renault en México vienen de un cambio significativo, luego de haber renovado en últimos años el 70% de su portafolio, con la actualización de modelos como Kardian, así como lanzamientos en la versión eléctrica de Kwid, Megane y Kangoo, y en el último año, con un especial foco en el despliegue de productos híbridos como Koleos y Arkana.
La estrategia que seguirá la automotriz en México este año también pone un especial énfasis en sus distribuidores, con la renovación de estos bajo dos conceptos clave. El primero, centrado en la imagen e identidad visual, en donde se busca adecuar su representación de marca con sus nuevos estándares y productos.
El segundo, describe Gallo, está contenido en un proyecto denominado como Master Plan, encaminado en mejorar la rentabilidad de cada uno de sus socios de negocio y de sus partners que hoy en día forman parte de la red de distribución de la marca, y que está impulsado por el crecimiento en el ticket promedio.
“En 2024 el 65% de las ventas eran fundamentalmente Kwid, que se sitúa en el top 13 de ventas del país, pero que tiene un ticket promedio relativamente bajo y hoy en día vemos que no solo Kwid crece, también crece la nueva ofensiva de producto. Kardian, Koleos, Arkana, que tienen un ticket promedio generalmente un 60 o 70% más alto que el de Kwid, entonces están viendo un volumen que llega bastante más rentable de lo que tenían”, comenta.