“Estamos en un proceso distinto de implementación de una política industrial nacional, donde hay incentivos y se busca proteger la planta productiva. Esto no significa que se vaya a prohibir importar, sino que hay que cuidar lo que ya se produce en México. La imposición de aranceles busca, precisamente, estimular la producción local”, dice Rosas.
La lección colombiana
El giro en la política comercial muestra un nuevo reto: México necesita un nuevo músculo productivo. Y es ahí donde la experiencia colombiana aparece como un espejo regional. En Bogotá, dentro del barrio de La Alquería –una zona donde la actividad industrial textil se respira desde la calle–, se encuentra Telas Lafayette, un complejo de 80,000 metros cuadrados que muestra lo que significa integrar tecnológicamente toda la cadena productiva.
Desde su amplia sala de recepción con muestrarios multicolores se exhibe la diversidad de líneas de la compañía: moda, decoración, uniformes deportivos y textiles para publicidad. Es un preludio visual de lo que representan ocho décadas de crecimiento sostenido y de un proceso de verticalización que abarca desde el hilo hasta el acabado final.
Lafayette inició operaciones en 1942 con apenas 22 telares manuales. Hoy, integra plantas completas de fabricación de hilo, tejido, estampado, teñido y acabado, un modelo que, en palabras de su director ejecutivo, Roy Azout, es la base de su capacidad de innovar. “El tener todos los procesos bajo un mismo techo nos ayuda mucho”, afirma. “Cuando tenemos productos nuevos es porque podemos hacer hilos especiales, una tejeduría diferente, acabados especiales, porque contamos con todos los juguetes y todas las herramientas para crear”.
Esa integración permite avanzar en áreas que México no ha logrado consolidar. En la primera planta de Lafayette, por ejemplo, se producen hilos de poliéster, incluidos aquellos fabricados con PET reciclado. El proceso, operado con altas temperaturas y vapor, habilita desarrollos que combinan tecnología y sustentabilidad, como telas biodegradables o materiales con menos consumo energético y de agua.