Los satélites están redefiniendo la provisión de servicios de internet. El rápido desarrollo de tecnologías como la conectividad directa a dispositivos (D2D, por sus siglas en inglés), impulsada por jugadores satelitales como Starlink y Viasat, comenzará a ejercer presión sobre las empresas tradicionales de telecomunicaciones.
El servicio D2D permite que teléfonos móviles convencionales y dispositivos del Internet de las cosas (IoT) se conecten directamente a satélites en órbita baja, lo que posibilita el envío de mensajes, la descarga de datos e incluso la realización de llamadas en zonas donde no existe cobertura terrestre como desiertos, océanos, montañas o parques nacionales.