Los CubeSats, que miden 10 centímetros por lado y pesan aproximadamente un kilo, se han consolidado como una alternativa viable a los satélites tradicionales en programas espaciales, debido a su bajo costo y a que pueden construirse con piezas comerciales fácilmente disponibles, según el estudio Visión general teórica de la tecnología CubeSat.
Este año está prevista la fabricación de la primera constelación, cuyo lanzamiento se proyecta hacia finales de 2026 o el primer trimestre de 2027.
Valeria Ramos Barba, especialista y consultora del sector espacial, explicó que la etapa de desarrollo (manufactura y de pruebas) antes del lanzamiento representa la parte más costosa de un proyecto de desarrollo de sistemas espaciales dado la cantidad de adquisiciones de hardware y software, así como por el uso de servicios por parte de terceros, como son las pruebas de calificación y certificación, entre otras.
En este sentido, estimó que la fabricación y lanzamiento del primer satélite de la constelación de seis unidades requerirá una inversión de aproximadamente 38.1 mdp este año. Para el segundo satélite, previsto en 2027, la dependencia deberá desembolsar una cantidad similar, sujeta a la variación del tipo de cambio.
En cuanto a los otros dos satélites, que forman una constelación de 12 y otra de 16 unidades, cada uno implicará una inversión de 47.9 millones de pesos, es decir, un total de 95.8. En conjunto, la fabricación, lanzamiento e infraestructura de la constelación Ixtli representará una inversión cercana a 206.3 millones de pesos.
Para Ramos Barba, más allá de si el presupuesto está en línea o por debajo de lo que se requiere, la principal preocupación del proyecto Ixtli es la obtención del recurso orbital, es decir, la asignación de radiofrecuencias necesarias para operar los satélites.
Este proceso comienza ante la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) y culmina con la coordinación y registro ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).
La UIT es la responsable de reglamentar y gestionar internacionalmente los recursos o espacios orbitales geoestacionarios, junto con el espectro radioeléctrico. Pero en la actualidad, los espacios orbitales están saturados debido a la demanda de lanzamientos de satélites en órbita por parte de empresas privadas como de países debido a temas geopolíticos.
En los documentos obtenidos por Transparencia, la Secihti informó a Expansión que la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) ya inició la gestión orbital para la constelación Ixtli. Pero la especialista en materia satelital advirtió que la aprobación del espacio orbital puede extenderse hasta dos años, lo que podría retrasar el lanzamiento del primer satélite.