Las tienditas de barrio están contra las cuerdas desde el inicio de este año. Los pequeños negocios tienen la presión por el aumento de impuestos en cigarros y bebidas con contenido calórico, sumado al efecto de inflación acumulada, lo que genera que los compradores ajusten sus hábitos.
Los cambios han llevado a las tiendas de la esquina a registrar una caída en ventas de entre 15 y 20%, cuyo situación arriesga el cierre de 60,000 pequeños negocios, de acuerdo con la Alianza Nacional de los Pequeños Comerciantes (ANPEC).
Con los ajustes por el alza al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), las bebidas azucaradas pagan 3,08 pesos por litro de impuesto desde el 1.64 pesos que pagaban en 2025, para las bebidas con edulcorantes, la cuota pasó de cero a 1.50 pesos por litro.