La conectividad es un reto y la seguridad entra al debate
El impulso tecnológico que traerá el Mundial también coincide con el crecimiento del mercado de videovigilancia en el país. De acuerdo con la firma de análisis Grand View Research, el mercado de videovigilancia y Video Surveillance as a Service (VSaaS) en México generó 1,599.7 millones de dólares en 2024 y se espera que alcance 3,378.7 millones de dólares en 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 13.1% entre 2025 y 2030.
Sin embargo, desplegar sistemas de monitoreo inteligente implica resolver el desafío de la conectividad. El análisis de video en tiempo real requiere grandes volúmenes de datos, redes robustas y suficiente infraestructura eléctrica para alimentar centros de monitoreo y equipos distribuidos en la ciudad.
“La conectividad sigue siendo una limitante”, reconoce Ruiz. “Necesitas acceso a internet, ancho de banda suficiente y también infraestructura eléctrica, porque todo esto consume energía”.
De acuerdo con el especialista, a pesar del aumento de internautas a más del 80% en 2025, persiste una brecha de conectividad Wi-Fi en México, necesaria para que estos sistemas de videovigilancia trabajen, que afecta principalmente a zonas rurales (solo 68.5% conectadas) frente a las urbanas (86.9%)
Además, para que la instalación de estos equipos sea verdaderamente benéfica, se debe considerar que toda la infraestructura funcione a largo plazo, dice Ruiz, pues luego de que termine el torneo, los dispositivos usados para la vigilancia quedarán instalados.
“Son inversiones que resuelven un problema inmediato, pero también uno futuro”, afirma Ruiz. “El estadio, el aeropuerto y las calles seguirán ahí durante muchos años”.
El crecimiento de los sistemas de videovigilancia con inteligencia artificial también abre debates sobre privacidad y uso de datos biométricos. Las capacidades tecnológicas ya existen, desde reconocimiento facial hasta análisis avanzado de comportamiento, pero su implementación depende de las regulaciones de cada país.