Dicha cifra no sería suficiente para cubrir la demanda de etanol a un nivel de 10%, que requiere los 84,000 barriles diarios previamente mencionados; además dejaría al país sin la producción del endulzante, aseguró Vidal Amaro.
Ante ese panorama, sería necesario aumentar la producción de caña, pero también buscar otras de componentes orgánicos, como pudiera ser el sorgo de maíz o soya.
“Sale por ahí de los 70,000 barriles diarios lo que podríamos producir si toda esa caña se destinará a producción deetanol, 0 etanol, entonces nos da una idea por por donde podría estar, pero bueno, nos queremos sin azúcar”, dijo.
“Entonces, por supuesto, eso no tiene sentido dentro de una política pública, más bien hay que buscar el incrementar la producción de caña para tener sobrantes que se puedan destinar a esto en fin; es parte de los retos que tenemos como país y lo mismo un ejercicio similar en cada uno de los cultivos que pueden destinarse a la producción de biocombustibles”, aseguró.
La regulación
Actualmente, el uso del etanol está permitido al 5.8% en el país, a excepción de las metrópolis que son Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde se mantiene una prohibición. Sin embargo, aunque está permitido su uso, eso no implica que realmente se esté empleando en los combustibles.