Inicios de Cablevisión, pionera de la TV de paga
En el mundo de las telecomunicaciones, las empresas tienen mucha trayectoria. Tal es el caso de Cablevisión, integrante del consorcio de Televisa, que incursionó en la industria de televisión por cable desde octubre de 1966 con el liderazgo de Benjamín Burillo Pérez. Al inicio, no se trataba de entretenimiento, sino de un sector muy específico de usuarios en el entonces Distrito Federal: el personal médico.
Cablevisión empezó transmitiendo conferencias, simposios, intervenciones quirúrgicas y programas de medicina preventiva en hospitales y clínicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), a través de un circuito cerrado.
En 1969, consiguió un permiso provisional de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) para iniciar la construcción de una red de 124 kilómetros para las colonias Del Valle y Polanco, donde empezó el servicio de televisión por cable.
Con 300 suscriptores, Cablevisión ofrecía los canales locales 2, 4, 5 y 9, el 13 – operado por el gobierno– y el canal 10, que incluía una programación estadounidense con señales de la NBC, CBS y ABC. Dos años después, incluyó el canal 7, de generación propia donde se transmitían películas y programas de entretenimiento general.
En 1974, la Secretaría de Comunicaciones le dio la concesión para explotar un sistema de distribución de señales de televisión por cable, con capacidad para 12 canales y operación continúa las 24 horas en el Distrito Federal y áreas circundantes del Estado de México.
Cablevisión tuvo que esperar diez años desde su primer permiso para obtener una concesión para asegurarse la operación por ese mismo tiempo. Para 1990, la oferta de contenido creció a 17 canales de los cuales 11 eran de televisión de paga y el resto de TV abierta, y un año después, inició a comercializar un servicio premium que incluía Pago por Evento.
Crecimiento de Cablevisión
Tras la aprobación de la Ley de Telecomunicaciones en 1995, que aumentó de 15 a 30 años para las concesiones, y operar la red pública de telecomunicaciones, permitió a las empresas ampliar la gama de servicios ofrecidos, como telefonía e internet.