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Olinia en cinco claves: así avanza el auto eléctrico del gobierno mexicano

El proyecto será presentado el 7 de junio, pero ya perfila una planta propia de baterías en Puebla, una nueva regulación vehicular y una meta de contenido nacional superior al 75%.
Inversión de 195 mdp y proveeduría nacional de 75%: lo que sabemos de Olinia
El proyecto tendrá su banderazo oficial de salida el 7 de junio y hasta el momento, es poca la información que se conoce en torno a éste. (Daniel Augusto)

La fecha está dada. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el próximo 7 de junio será presentado de manera oficial Olinia, el proyecto de movilidad eléctrica que ya no sólo consiste en la promesa de un automóvil eléctrico asequible. Detrás comienza a tomar forma una estrategia que incluye una planta propia de baterías en Puebla, una nueva regulación vehicular específica para este tipo de unidades y una meta de integración nacional superior al 75%.

El gobierno no sólo busca fabricar un vehículo eléctrico, sino construir el ecosistema legal, tecnológico e industrial para hacerlo viable.

En distintos foros públicos y webinars realizados durante las últimas semanas, Roberto Capuano Tripp, coordinador del proyecto, ha revelado detalles que permiten delinear la apuesta industrial detrás de Olinia. Se trata de una inversión inicial de 195 millones de pesos, un equipo de 70 ingenieros y especialistas trabajando ya en Puebla y un modelo pensado para moverse en un vacío regulatorio que hoy impide siquiera emplacarlo como automóvil o motocicleta.

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1. ¿Qué tipo de auto será Olinia?

El proyecto apunta al desarrollo de minivehículos urbanos de baja velocidad, de máximo 50 kilómetros por hora.

El enfoque está puesto en dos segmentos. El primero es el uso particular para trayectos cortos dentro de las ciudades, como ir de casa a la escuela o al trabajo. El segundo es el reparto de última milla, uno de los segmentos logísticos con mayor crecimiento por el auge del comercio electrónico y las aplicaciones de entrega.

A diferencia de otros proyectos automotrices anunciados en México en años recientes, Olinia no pretende competir directamente con armadoras tradicionales en el mercado de vehículos familiares o de carretera.

La apuesta está más cerca de ocupar el espacio que hoy utilizan motocicletas, mototaxis y pequeños vehículos urbanos, pero bajo un esquema eléctrico y con manufactura nacional.

“Olinia nace con un llamado de nuestra presidenta para crear la primera armadora de minivehículos eléctricos desarrollados por ingenieros mexicanos y cuyo valor nacional sea mayor al 75% al finalizar el sexenio”, afirmó Capuano durante un webinar organizado por la Universidad Autónoma Metropolitana.

2. ¿Cuánto costará?

Otro de los argumentos centrales del proyecto está relacionado con los costos.

En medio del encarecimiento reciente de los combustibles derivado de tensiones geopolíticas y volatilidad internacional, el gobierno busca presentar a Olinia como una alternativa de movilidad de bajo costo para las familias mexicanas. Los precios oscilarán entre 90,000 y 150,000 pesos.

“Un kilómetro en un minivehículo cuesta operarlo menos del 10% de lo que cuesta uno de combustión interna, ese 90% en el ahorro del costo de operación da espacio para una gran cantidad de innovación y el problema que tenemos es que ese beneficio se puede conseguir también con un Tesla, pero un Tesla vale casi un millón de pesos en su versión más barata”, sostuvo Capuano.

3. ¿En dónde se fabricará?

Uno de los elementos centrales del proyecto es el desarrollo de una planta propia de baterías en Puebla, entidad que ya alberga operaciones automotrices de Volkswagen y Audi.

La batería representa una de las piezas más estratégicas dentro de la industria de vehículos eléctricos debido a que puede concentrar hasta el 45% del valor total de una unidad.

Por ello, parte de la estrategia de Olinia ha sido intentar mantener el control local sobre ese componente.

“Cuando uno hace el costo de despiece, la batería es alrededor del 45% del costo total del vehículo y es muy importante que esa tecnología y esa capacidad de fabricación esté con nosotros”, afirmó Capuano.

La Secretaría de Energía ya destinó 195 millones de pesos al proyecto, recursos que forman parte de la instalación de esa planta.

“En este momento ya tenemos una planta que ya recibió fondeo de la Secretaría de Energía como parte de Olinia en donde vamos a fabricar nuestra propia batería… Vamos a ubicarnos en la capital de la tecnología, Puebla. Tendrá la capacidad de fabricar 150 MegaWhatHora por turno”, añadió Capuano.

El desarrollo tecnológico también contempla un esquema de uso dual para las baterías. Además de alimentar al vehículo, el objetivo es que puedan funcionar posteriormente como sistemas de almacenamiento energético para hogares o instalaciones eléctricas.

La idea se alinea con una tendencia internacional en la industria energética conocida como “segunda vida” de baterías, utilizada para extender el aprovechamiento de estos sistemas después de su uso automotriz.

Actualmente, el proyecto ya opera con un equipo cercano a 70 personas provenientes del Instituto Politécnico Nacional y del Sistema Nacional de Institutos Tecnológicos.

“Todas las semanas llegan (a Puebla) decenas de personas en autobús, en sus vehículos, en right o como sea, y desde Puebla trabajan de lunes a viernes y después, las personas regresan a sus casas los fines de semana”, comentó Capuano.

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4. ¿Cuánto tiempo tomará la recarga de la batería?

La promesa es que el vehículo pueda cargarse desde conexiones convencionales de 110 y 220 volts, sin necesidad de infraestructura especializada.

Con conexiones de 220 volts, la recarga total tomaría alrededor de cuatro horas.

5. ¿Qué pasa con las placas para circular?

Además de la manufactura, el proyecto enfrenta el reto de construir una regulación específica para este tipo de vehículos.

Actualmente, la NOM-194 establece los dispositivos mínimos de seguridad para vehículos ligeros nuevos, pero no contempla una categoría intermedia para minivehículos urbanos de baja velocidad.

Por ello, el gobierno trabaja en una normativa inspirada en la legislación europea, particularmente en la categoría L7, utilizada para clasificar vehículos ligeros de dos, tres y cuatro ruedas.

“En Europa existe la normativa de la categoría L que es la que rige a los vehículos de dos, tres y cuatro ruedas. En ello existe la categoría de L7, que es la de minivehículos, luego está la M (de vehículos tradicionales). En México tenemos algo muy similar para motos y vehículos, pero no tenemos nada en la parte del medio (de minivehículos)”, explicó Capuano.

La homologación será clave para definir la viabilidad comercial del proyecto, especialmente porque Olinia busca posicionarse como una alternativa de movilidad masiva y no únicamente como un prototipo tecnológico.

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