Emilio Azcárraga Jean se mantiene como uno de los empresarios más relevantes de México y una de las figuras históricas dentro del negocio de los medios de comunicación, pese a que actualmente ya no participa de forma directa en la conducción diaria de Grupo Televisa .
Sin embargo, incluso siendo hijo de Emilio Azcárraga Milmo y nieto de Emilio Azcárraga Vidaurreta —los hombres que construyeron y consolidaron el imperio televisivo más poderoso del país—, su camino dentro de la empresa no comenzó en las oficinas centrales de San Ángel ni en las instalaciones de Chapultepec, donde históricamente ha operado el corazón de Televisa.
Lejos de los reflectores y del núcleo de poder de la televisora, el joven Azcárraga fue enviado a la frontera norte para aprender el negocio desde abajo. Su primera experiencia operativa ocurrió en el entonces modesto Canal 12 de Tijuana, donde comenzó a formarse dentro de la industria que años después terminaría encabezando.
Ahí, prácticamente desde cero y lejos del centro del poder mediático mexicano, inició la carrera del empresario que más tarde se convertiría en presidente de Grupo Televisa y uno de los hombres más influyentes del mundo corporativo del país.