El segmento satelital se ha convertido en una de las áreas más complejas para Televisa. Como respuesta, la compañía decidió integrar los activos de Sky y Izzi con el objetivo de ofrecer soluciones combinadas de fibra óptica y satélite, buscando fortalecer su propuesta de conectividad y mejorar la retención de clientes.
Sin embargo, los resultados de esa estrategia aún no se reflejan en la percepción de las agencias calificadoras. Recientemente, Moody’s Ratings redujo la calificación crediticia corporativa de Televisa a Ba2 desde Ba1, al considerar que la transformación operativa de la empresa ha avanzado con mayor lentitud de la prevista.
La calificadora reconoció algunos avances y modificó la perspectiva de negativa a estable, pero advirtió que las mejoras en ingresos, rentabilidad y participación de mercado han sido limitadas, particularmente en el negocio de internet.
Actualmente, la presencia móvil de Televisa se concentra en un OMV diseñado principalmente para complementar y fidelizar a sus clientes de servicios fijos. La compañía cuenta con alrededor de 747,000 suscriptores móviles, una escala todavía reducida frente a los principales operadores del país.
Una apuesta con riesgos y potencial
La emisión de obligaciones convertibles representa una herramienta financiera que suele generar cautela entre los inversionistas debido a que implica una futura dilución accionaria y puede presionar los indicadores financieros de la empresa.
No obstante, Rodríguez señaló que estos efectos podrían compensarse si la compañía logra ejecutar una estrategia que fortalezca su presencia en telecomunicaciones y genere nuevas fuentes de rentabilidad.
La captación de recursos marca un momento relevante para Televisa en su proceso de transformación. Tras años de depender principalmente de los negocios de contenidos y televisión de paga, la empresa busca consolidarse como un jugador más robusto en conectividad y servicios digitales.
La eventual adquisición de un operador móvil de gran escala modificaría no solo la estructura de Televisa, sino también la dinámica competitiva de las telecomunicaciones mexicanas. En un mercado donde el crecimiento de usuarios es cada vez más reducido, la capacidad para generar sinergias y aumentar la rentabilidad se ha convertido en el principal objetivo estratégico.
Por ahora, la compañía ya dio el primer paso al asegurar recursos frescos para financiar su siguiente etapa.