Precios, subsidios y demanda
El incremento en las importaciones también ocurrió en un entorno de mayores presiones sobre los precios internacionales de los combustibles, derivadas del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que llevó temporalmente al petróleo de referencia por encima de los 120 dólares por barril.
Ese escenario, sin embargo, podría volver a repetirse. La tensión geopolítica se reactivó luego de que Washington confirmó nuevos ataques militares contra objetivos iraníes para limitar su capacidad de amenazar la navegación en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores por donde transita alrededor de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial. Un eventual recrudecimiento del conflicto volvería a presionar las cotizaciones internacionales del crudo y, con ello, el costo de las gasolinas y el diésel.
Para México, cuya demanda de combustibles aún depende en buena medida de las importaciones, un nuevo repunte en los precios internacionales implicaría mayores costos de abastecimiento y renovaría la presión para mantener estímulos fiscales con el fin de evitar un traslado inmediato del incremento al consumidor final.
Para contener los impactos durante la primera etapa del conflicto en Medio Oriente, el gobierno federal recurrió a estímulos fiscales para contener el impacto sobre los consumidores.
La gasolina regular mantiene desde febrero de 2025 un precio máximo de 24 pesos por litro, como parte del acuerdo entre el gobierno y el sector gasolinero. Para sostener ese nivel, Pemex ha aplicado descuentos en sus precios de venta al mayoreo, mientras que la Secretaría de Hacienda ha utilizado estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
En el caso de la gasolina premium, el precio permanece liberado y no recibe subsidios desde el 5 de junio.
El diésel, en cambio, se incorporó al esquema de control de precios, con un tope de 27 pesos por litro y un estímulo al IEPS equivalente a 17.8%, lo que representa un descuento de alrededor de 1.3 pesos por litro en el impuesto.
Pech consideró que este apoyo fiscal podría disminuir en los próximos meses conforme se estabilicen los precios internacionales.
“La idea es que para diciembre ya se pueda cobrar todo el IEPS de la gasolina regular y diésel, porque los precios de las terminales tendrán que ir bajando gradualmente”, añadió.