Publicidad
Revista Digital
Publicidad

Pemex avanza solo en 4 de 9 contratos mixtos; la estrategia para elevar la producción petrolera sigue sin sumar barriles

De un total de 21 contratos mixtos que Pemex contemplaba adjudicar para aumentar su producción, solo 9 han logrado ser firmados y 11 ni siquiera han anunciado en proceso de adjudicación.
Pemex dio nueve contratos a empresas privadas para producir más petróleo, pero ninguna ha sumado un barril
De esos nueve contratos adjudicados, solo cuatro registran avances operativos. Se trata de los campos Agua Fría, Madrefil-Bellot, Sini-Caparroso y Tamaulipas Constituciones. (Presidencia/Cuartoscuro)

La apuesta de Pemex por asociarse nuevamente con empresas privadas para recuperar producción avanza más lento de lo previsto. Aunque nueve de los diez primeros contratos mixtos ya fueron adjudicados, únicamente cuatro muestran avances operativos y, hasta ahora, ninguno ha incorporado un solo barril adicional a la plataforma de producción de la petrolera.

El esquema de Proyectos Mixtos, diseñado como uno de los pilares del Plan Estratégico de Pemex 2025 para incrementar la producción de hidrocarburos durante el sexenio, enfrenta un desarrollo más pausado de lo esperado, mientras la empresa mantiene el desafío de estabilizar una producción que continúa por debajo de sus objetivos.

Publicidad

De acuerdo con información de Pemex, de los diez campos que se sometieron al proceso de licitación, nueve ya fueron adjudicados y uno permanece pendiente de la firma del contrato entre la empresa estatal y el socio privado.

Sin embargo, de esos nueve contratos adjudicados, solo cuatro registran avances operativos. Se trata de los campos Agua Fría, Madrefil-Bellot, Sini-Caparroso y Tamaulipas Constituciones.

En su reporte financiero trimestral, la petrolera no detalla en qué consisten esos avances. Únicamente señala que se han realizado 19 intervenciones operativas, sin precisar si corresponden a trabajos de perforación, reparación de pozos u otras actividades previas a la producción.

El único proyecto que aún permanece sin adjudicarse es Cinco Presidentes-Rodador, cuyo proceso de firma continúa pendiente desde principios de año. De ese campo se espera obtener crudo ligero y gas asociado.

La estrategia contempla inicialmente el desarrollo de 21 contratos mixtos , aunque hasta ahora solo se han presentado diez proyectos. Los 11 restantes continúan en proceso de análisis para su eventual aprobación.

La cartera incluye campos de petróleo y gas, tanto maduros como nuevos, ubicados en áreas terrestres, aguas someras y aguas profundas, donde se requieren actividades como perforaciones, terminaciones de pozos y reparaciones mayores.

La meta de Pemex es que, una vez desarrollados los 21 contratos, estos aporten 450,000 barriles diarios de aceite en su punto máximo de producción, previsto hacia 2033.

Para este año, la empresa proyectó incorporar 90,000 barriles diarios mediante este esquema. Sin embargo, hasta el momento no se registra la entrada en operación de ningún nuevo volumen.

Incluso si únicamente se concretan los diez primeros proyectos, la producción potencial rondaría 200,000 barriles diarios, menos de la mitad del objetivo planteado para el programa completo.

“La adjudicación de los contratos mixtos constituye una herramienta fundamental para robustecer la plataforma de producción de Pemex. Se prevé que su implementación genere impactos casi inmediatos, tanto en la estabilización de la producción base en proyectos actualmente en operación, como en la incorporación de volúmenes incrementales provenientes de nuevos desarrollos”, aseguró la petrolera en agosto del año pasado.

Entre los proyectos que ya muestran avances, Agua Fría fue adjudicado a Petrolera Miahuapán y contempla la extracción de crudo mediano y gas asociado.

Por su parte, Madrefil-Bellot, destinado a producir crudo ligero y gas asociado, fue asignado al Consorcio 5M del Golfo, empresa que también obtuvo el contrato del campo Sini-Caparroso, enfocado igualmente en crudo ligero y gas asociado.

El cuarto proyecto con avances corresponde a Tamaulipas Constituciones, adjudicado a Geolis, donde se espera producir crudo pesado y gas asociado.

Publicidad

Un modelo que aún genera dudas

Además del lento avance operativo, especialistas consideran que el diseño de los contratos limita su atractivo para compañías de mayor tamaño.

El esquema establece que Pemex mantiene al menos 40% de participación en cada proyecto, mientras que el socio privado financia el 100% de la inversión de capita l y de los costos operativos. La recuperación de esos recursos está sujeta a mecanismos limitados y bajo supervisión de la Secretaría de Energía y de la Secretaría de Hacienda.

Los ingresos se administran mediante un fideicomiso que primero cubre las obligaciones fiscales, posteriormente la recuperación de costos y finalmente distribuye las utilidades entre Pemex y el inversionista conforme a su porcentaje de participación.

Para Gonzalo Monroy, socio director de la consultora GMEC, los avances reportados por la petrolera corresponden principalmente a trámites regulatorios y no al inicio efectivo de la producción.

“Esto es parte de los procesos que se deben de cumplir, pero que ya estén produciendo de eso todavía no hay nada. Y aunque inicien la producción será algo minúsculo, no van a lograr nada sustancial; el pico de producción de cada proyecto se estima en unos 32,000 barriles diarios”, explicó.

El especialista estimó que los primeros barriles provenientes de estos contratos podrían comenzar a registrarse hacia diciembre.

Monroy también cuestionó que el modelo conserva características similares a los antiguos contratos de servicio, lo que reduce su atractivo para grandes petroleras internacionales.

“Son operaciones minúsculas, no vas a ver a nadie (grande), Shell no va venir a hacer una operación o a ver si es un campo que le interesa desarrollar porque esos 6,000 barriles los consigue en cualquier otra parte del mundo, y no por proyecto, por pozo, por eso es una oportunidad pequeña y limitada que no está trayendo interés”, sostuvo.

Ramsés Pech, socio de Grupo Caravia, consideró que el enfoque de estos proyectos está dirigido principalmente a trabajos de rehabilitación de infraestructura existente más que al desarrollo de nuevos yacimientos.

“Hay muchos pozos cerrados, y hoy sale más barato la reparación que la perforación de un pozo nuevo y vas a tener una mayor rentabilidad”, señaló.

Respecto a los 11 contratos mixtos que aún no se presentan, Pech consideró que su avance dependerá de la calidad de la información técnica que Pemex entregue a los potenciales inversionistas.

A su juicio, mientras mayor sea el conocimiento sobre los riesgos geológicos y operativos de los campos, más selectivo será el interés de las empresas privadas por participar en el programa.

Publicidad

Tags

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad