“Es un auto que viene a complementar la gama, es decir, no viene a sustituir el motor de combustión, sino que seguiremos ofreciendo las versiones en motores a gasolina, híbridos enchufables y esta eléctrica”, comenta Camilo San Martin, director general de Porsche México en entrevista con Expansión.
Algunos otros fabricantes de la industria automotriz, como los proveedores de equipo original, han optado por tomar decisiones similares. La alemana Bosch, también ha optado por seguir incluyendo en sus desarrollos aplicaciones tanto para vehículos a gasolina como eléctricos e incluso a hidrógeno.
Desde su perspectiva, la comercialización de la versión eléctrica de Cayenne será similar a la que han tenido los otros modelos que ya cuentan con esta motorización, como Macan, en donde de cada tres autos vendidos, uno es eléctrico.
La estrategia va en línea con las decisiones tomadas desde casa matriz, en donde la electrificación automotriz se ha observado con un menor ritmo frente al esperado.
“Modelos actuales como el Panamera y el Cayenne seguirán estando disponibles con motores de combustión e híbridos enchufables hasta bien entrada la década de 2030”, agregó la matriz de Porsche.
Hace unos años, Porsche había anunciado que toda su nueva gama de SUV, situados por encima de Cayenne, se estarían fabricando y comercializando solo en versiones eléctricas, sin embargo, por las “condiciones del mercado”, fue se optó por un cambio de rumbo que llegó hasta las plataformas de producción.
“Debido al retraso en la adopción de la movilidad eléctrica, el lanzamiento al mercado de ciertos modelos totalmente eléctricos se pospondrá. En particular, se reprogramará el desarrollo de la nueva plataforma para vehículos eléctricos previstos para la década de 2030”, expuso la firma.
Dicha plataforma se rediseñará en coordinación con otras marcas del Grupo Volkswagen como respuesta a lo que denominó un “notable descenso en el crecimiento” de la demanda de vehículos totalmente eléctricos.
Desde la perspectiva de San Martín y basándose en datos de Bloomberg, México está entre los tres países de América Latina en donde más avanza la electrificación automotriz, pero la demanda no alcanza tal magnitud como para solo volcar su portafolio a unidades totalmente eléctricas.
Hoy la palabra flexibilidad cobra sentido al momento de tejer la oferta de Porsche en México, de tal manera que dejarla limitada a solo versiones eléctrica era reducir su oportunidad de llegar a nuevos clientes.
“Podemos decir que la electromovilidad avanza, a su ritmo, pero avanza. Es decir, tal vez veníamos de un ritmo más acelerado en otros países, que a lo mejor se ha desacelerado un poco, pero hacia allá vamos y justamente nosotros estamos robusteciendo nuestra oferta hacia nuestros clientes para que puedan tener la flexibilidad de un motor a combustión, híbrido enchufable o 100% eléctrico”, agrega San Martin.