Almexa, el desafío pendiente
La recuperación de Grupo Vasconia dependerá en buena medida de la capacidad de Almexa para dejar atrás la etapa de supervivencia y recuperar eficiencia.
La división industrial fabrica aluminio plano para el propio grupo y para clientes de sectores como construcción, automotriz y enseres domésticos. Además, la totalidad de sus ventas está denominada en dólares.
Para 2026, la estrategia contempla mantener su posición como prácticamente el único fabricante de aluminio plano en México, optimizar la capacidad productiva de la planta de Cuautitlán y reducir la estructura de costos en las líneas de manufactura con márgenes mínimos o nulos.
El ajuste responde a la caída que sufrió el negocio durante la crisis. En 2025, Almexa registró una disminución de 17% en sus ventas, que pasaron de 1,008 millones a 838 millones de pesos. El volumen comercializado cayó 32%, a 9,378 toneladas.
La contracción de los volúmenes dificultó la absorción de los costos fijos de la operación, por lo que la recuperación de Almexa no depende solamente de vender más aluminio, sino de lograr que el volumen producido y comercializado sea rentable.
Ángel Méndez, académico de la Escuela Bancaria Comercial, considera que los resultados son alentadores, pero advierte que el entorno comercial representa un riesgo para la compañía.
“Lo interesante es verificar si el negocio va a poder sostener el crecimiento ante un escenario tan difícil con el arancel al aluminio con el tema arancelario, que la pone en el tablero de juego en una posición muy delicada porque no se sabe qué decisiones tomará el gobierno de Estados Unidos”, refiere.
El riesgo cobra relevancia ante la próxima renegociación del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá y las condiciones arancelarias que enfrenta el aluminio mexicano en el mercado estadounidense, y que han tenido un impacto a nivel sector.
Vasconia Brands como soporte
Mientras Almexa concentraba la presión financiera, Vasconia Brands funcionó como un soporte para la continuidad del grupo.
El negocio concentra marcas con presencia en el mercado mexicano y mantiene la mayor parte de sus ventas en el país. La estrategia para los siguientes meses contempla impulsar nuevas líneas de productos, fortalecer el comercio electrónico y ampliar su presencia en Estados Unidos a través de su subsidiaria EKCO Brands.
De esta manera, el grupo busca que la recuperación de los márgenes no sea únicamente resultado de una reducción de costos, sino que también pueda acompañarse de un mayor dinamismo comercial.
Por ahora, las cifras muestran que esa segunda etapa todavía está pendiente. En el segundo trimestre, los ingresos consolidados cayeron 2%, pese a la mejora sustancial en EBITDA y utilidad neta.
A ello se suma un riesgo legal todavía abierto. Grupo Vasconia mantiene una impugnación contra la sentencia que aprobó su convenio concursal, promovida por Perennial Inc.
De acuerdo con el reporte correspondiente al segundo trimestre, se trata de la única impugnación pendiente contra la sentencia. La empresa señala que el proceso continúa en trámite y que, de acuerdo con sus asesores legales, una resolución definitiva podría tardar al menos 12 meses.
Así, el regreso a la rentabilidad marca un primer resultado de la reestructura, pero no el final de la recuperación. Vasconia logró pasar de pérdidas profundas a generar EBITDA y utilidad neta positivos, redujo sus gastos y disminuyó su carga financiera mediante la capitalización de deuda.
El siguiente desafío será demostrar que esos avances pueden mantenerse sin depender de nuevos ajustes extraordinarios y, sobre todo, que la eficiencia conseguida puede convertirse en crecimiento de ventas y generación sostenida de flujo.