El punto de partida es el resultado de años de avances interrumpidos. En 2016, el gobierno federal había establecido el compromiso de que 35% de la generación eléctrica proviniera de fuentes limpias en 2024. Esa meta no se alcanzó y, ahora, el país tiene un nuevo objetivo más ambicioso, que es llegar a 38% para 2030.
El Programa de Desarrollo 2026-2030 de la CFE, documento de planeación de la empresa estatal, reconoce la dimensión del desafío y señala que alcanzar el objetivo requerirá una participación relevante de los privados.
“La meta nacional de generación limpia del SEN es alcanzar 38% en 2030, frente al 21% registrado en 2025… Aproximadamente siete de cada 10 MW que se instalarán serán de energías renovables, con un peso importante de proyectos que se desarrollarán, principalmente, en conjunto con el sector privado ”, expone el documento.
Una meta que se quedó en el camino
La distancia entre la meta anterior y el resultado actual refleja el freno que sufrió la inversión en generación renovable durante los últimos años.
La reforma energética de 2013, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, creó un esquema para impulsar proyectos de generación renovable a gran escala mediante subastas de energía limpia. El objetivo era incorporar nueva capacidad, reducir los costos de generación y avanzar hacia el compromiso de 35% para 2024.
Durante ese sexenio se realizaron tres subastas, a través de las cuales se concretaron 65 proyectos solares y eólicos.
Pero ese impulso se interrumpió en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. En 2019 se cancelaron las subastas, bajo el argumento de que la participación privada reducía el espacio de la CFE en el mercado eléctrico y que los proyectos se habían desarrollado sin considerar las condiciones del Sistema Eléctrico Nacional.
El cambio de política también se reflejó en los permisos para nuevos proyectos privados de generación. La suspensión de nuevos permisos por parte de la entonces Comisión Reguladora de Energía (CRE) frenó la llegada de nueva capacidad privada y, con ello, el ritmo de incorporación de proyectos renovables.
El resultado fue que la meta de 35% de energía limpia para 2024 quedó incumplida. Para 2025, la participación alcanzó apenas 21%, de acuerdo con el documento de planeación de la CFE. Ahora, el objetivo vuelve a elevarse.
CFE apuesta por 15,203 MW renovables
La estrategia actual busca que una parte importante del crecimiento de la generación eléctrica limpia provenga de fuentes renovables. Las tecnologías consideradas incluyen fotovoltaica, eólica, geotermia, termosolar, hidrógeno verde y cogeneración.
El plan de la CFE contempla incorporar 18,597 megawatts (MW) de nueva capacidad de generación durante el periodo. De ese total, 15,203 MW corresponderán a energías renovables, equivalentes a 82% de toda la capacidad que se prevé añadir.
La empresa encabezada por Emilia Calleja califica esta expansión como un “hito histórico”, tanto por la escala de la incorporación como por el peso que las renovables tendrán dentro de su portafolio. Pero también implica una necesidad considerable de inversión, infraestructura y coordinación entre el Estado y las empresas privadas.
La propia CFE reconoce que el cumplimiento de la meta nacional dependerá en buena medida de esta colaboración.