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Carlos Slim también vendía pisos, losetas y muebles para baño; se deshizo del negocio por 710 millones de dólares

El empresario llegó a controlar casi 100% de Porcelanite, una de las principales compañías de recubrimientos cerámicos de México.
El empresario Carlos Slim caminando en showroom de lujo de losetas porcelanato, azulejos italianos y muebles de baño nivel premium.
Porcelanite, con Slim, llegó a tener más de 40% del mercado mexicano de recubrimientos para pisos y muros. (Expansión/Meta AI)

Grupo Carso, propiedad del empresario Carlos Slim, es uno de los conglomerados más diversificados de México. Sus negocios abarcan sectores que van desde el comercio y los restaurantes hasta la construcción, infraestructura y petróleo. Pero hubo una época en la que su expansión llegó a terrenos mucho más inesperados, como el negocio de las panaderías, cuando fue dueño de El Globo .

La diversificación de Carso también alcanzó el mercado de los recubrimientos para el hogar. Durante varios años, el grupo de Slim tuvo un importante negocio dedicado a la producción y comercialización de pisos, losetas, azulejos, muebles para baño y otros productos.

Sí, Carlos Slim también fue dueño de Porcelanite, una de las principales marcas de recubrimientos cerámicos y porcelanatos en México. El negocio llegó a tener tal tamaño que Carso terminó vendiéndolo por 710 millones de dólares.

Pero, ¿cómo llegó Porcelanite a manos de Slim y por qué decidió vender un negocio de ese tamaño?

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Cuando Carlos Slim era dueño de Porcelanite

Carlos Slim y Grupo Carso comenzaron a hacerse del control de Porcelanite entre 1980 y 1990, cuando el conglomerado todavía operaba bajo el nombre de Grupo Galas. La apuesta colocó al empresario en un negocio que, con los años, se convertiría en uno de los principales fabricantes de recubrimientos cerámicos de México.

El control de Carso se consolidó en 1996 , cuando elevó su participación en Porcelanite hasta 99.86% del capital social. Para entonces, la compañía tenía una posición dominante en el mercado mexicano de losetas para pisos y muros, con una participación superior a 40%.

La empresa comercializaba distintas marcas para atender varios segmentos, entre ellas Porcelanite, Itálica, Alessandra, Durapisox y Alcer. Además, amplió su oferta hacia los adhesivos para colocar losetas mediante Technokolla, subsidiaria que posteriormente adoptó el nombre de Soluciones Técnicas para la Construcción (Solutec).


El tamaño del negocio también se reflejaba en sus ventas. Entre 1999 y 2006, los ingresos anuales de Porcelanite pasaron de 2,512 millones a 3,876.4 millones de pesos, de acuerdo con los reportes financieros de Grupo Carso y expresados en pesos constantes de cada ejercicio. En términos nominales ajustados, las ventas de la compañía se mantuvieron en un rango de aproximadamente 2,500 a 3,880 millones de pesos.

Aunque Porcelanite era una pieza relevante del conglomerado, no representaba la mayor parte de sus ingresos. Durante esos años aportó entre 2.9% y 5.7% de las ventas consolidadas de Grupo Carso, pero su peso era mayor en rentabilidad: generaba entre 5.5% y 10.1% de la utilidad de operación del grupo.

Carlos Slim estudió en la UNAM, pero no es el único empresario egresado de la máxima casa de estudios.
Grupo Carso elevó su participación en Porcelanite hasta 99.86% antes de vender la compañía en 2007. (Foto: Pedro Pardo/AFP)

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La venta de Porcelanite a Grupo Lamosa por 710 millones de dólares

El siguiente capítulo de la historia llegó en 2007, cuando Grupo Carso decidió desprenderse de Porcelanite. El 30 de noviembre de ese año, el conglomerado de Carlos Slim concretó la venta de la compañía a Grupo Lamosa por 710 millones de dólares, según se lee en el informe anual .

La operación formó parte de una reorganización del portafolio de Carso, que buscaba concentrar sus recursos en los negocios que consideraba estratégicos. Con la transacción, el grupo dejó por completo una industria en la que había participado durante años.

Para Grupo Lamosa, en cambio, la compra representó una oportunidad para fortalecer su posición en el mercado de materiales para la construcción y ampliar su negocio de recubrimientos. La compañía tomó el control de Porcelanite y de los activos relacionados con sus operaciones.

La dimensión de la operación también refleja el valor que había alcanzado el negocio para entonces. Porcelanite no solo tenía una larga trayectoria en México, sino que se había convertido en una pieza relevante dentro de la expansión empresarial de Carso.

Con la venta, Carlos Slim cerró uno de los capítulos menos conocidos de la expansión de su grupo empresarial: el de los recubrimientos para pisos y muros. Tras décadas de participación y más de una década con el control prácticamente total de Porcelanite, Carso decidió poner punto final a su presencia en esta industria.

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Grupo Carso en la actualidad

La venta de Porcelanite muestra cómo ha cambiado el portafolio de Grupo Carso con el paso de los años. El conglomerado que alguna vez tuvo negocios tan distintos como los recubrimientos cerámicos y El Globo hoy concentra su operación en sectores de mayor escala, desde el comercio y la industria hasta infraestructura, energía e hidrocarburos.

De acuerdo con el ranking Las 500 empresas más importantes de México 2026 , elaborado por Expansión, Grupo Carso ocupó el lugar 29, con una plantilla de 84,683 trabajadores.

En 2024 alcanzó ventas récord por 202,983 millones de pesos, mientras que en 2025 sus ventas netas consolidadas fueron de 191,627 millones de pesos, una disminución de 3.2%. El retroceso estuvo relacionado principalmente con efectos cambiarios y con la conclusión de algunos proyectos relevantes de infraestructura.

Actualmente, el conglomerado está organizado en grandes áreas de negocio. En el Sector Comercial, Grupo Sanborns opera formatos como Sears, Sanborns, iShop y Mixup. En el Sector Industrial, Grupo Condumex fabrica cables para construcción, energía y telecomunicaciones, además de componentes automotrices.

A través de CICSA, Carso participa en infraestructura y construcción, con actividades que incluyen obras civiles, vías terrestres, instalación de ductos y servicios para la industria petrolera. A esto se suman los negocios de cemento y metales, mediante Elementia y Fortaleza Materiales, y las operaciones de energía e hidrocarburos, con Carso Energy y el Sector Zamajal.

Grupo Carso Slim
La venta de Porcelanite puso fin a la presencia de Grupo Carso en el negocio de recubrimientos cerámicos. (Especial)

¿Y Grupo Lamosa?

La comparación con Grupo Lamosa también permite dimensionar qué ocurrió con aquel negocio que alguna vez perteneció a Slim. En 2026, Lamosa ocupó el lugar 154 de Las 500 empresas más importantes de México, con ingresos anuales de 35,218 millones de pesos y una plantilla de 10,960 empleados.

Porcelanite sigue formando parte de su portafolio y actualmente convive con marcas como Lamosa, Firenze, Baldocer, Cerámica San Lorenzo y Roca Tiles, entre otras. Lamosa también opera divisiones de adhesivos y soluciones para aislamiento y aligeramiento, por lo que aquella venta terminó integrando el negocio de Slim a un grupo especializado en materiales para la construcción.

Visto en perspectiva, la historia de Porcelanite retrata una transformación en la estrategia de Carso: un negocio que alguna vez fue parte de la diversificación del grupo terminó en manos de una empresa especializada, mientras Carso continuó ampliándose hacia industrias de infraestructura, energía, manufactura y comercio. El negocio cambió de dueño, pero siguió siendo una pieza importante dentro de la industria mexicana de la construcción.

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