Pemex prioriza producción sobre exploración
La restricción de recursos también modifica las prioridades dentro de Pemex. Uno de los recortes más relevantes se encuentra en la exploración geológica para identificar nuevos yacimientos.
De acuerdo con la Comparativa Presupuestal 2026 vs 2027, elaborada por Ramses Pech, socio de Grupo Caravia, los recursos destinados a esta actividad pasarían de 39,495 millones de pesos en 2026 a 23,452 millones en 2027, una reducción de 40.6%.
La exploración requiere fuertes desembolsos antes de generar ingresos, pues el retorno depende de que se encuentren reservas comercialmente viables y posteriormente se desarrollen.
“El recorte de 40.6% en exploración compromete el descubrimiento de nuevos yacimientos y la producción a mediano plazo . El crecimiento se concentra en producción, distribución y comercialización, que es darle prioridad al flujo operativo y a refinación”, expuso Pech.
El plan de Pemex hacia 2030 contempla elevar la producción de hidrocarburos de los 1.6 millones de barriles diarios actuales a 1.8 millones, aumentar la producción de gas natural a 5,000 millones de pies cúbicos diarios y llevar la producción de gasolinas, diésel y turbosina a 343,000 barriles diarios.
Para alcanzar esos objetivos, el presupuesto público tendría que complementarse con otras fuentes de capital, particularmente en proyectos cuyo retorno se encuentra en el mediano y largo plazo.
CFE enfrenta una brecha mayor
En CFE, la diferencia entre los recursos presupuestados y las necesidades de infraestructura resulta más amplia.
Los 61,000 millones de pesos de inversión física para 2027 representan una reducción real de 3.6% frente al gasto aplicable de 2026. La distribución es una de las pocas áreas que recibirán mayores recursos, con 10,713 millones de pesos, 18% más que este año.
El plan de fortalecimiento de la empresa contempla incorporar más de 22,000 megawatts de nueva capacidad de generación eléctrica, además de ampliar la red de transmisión mediante más de 158 proyectos.
En distribución se plantean 95 nuevas subestaciones, 95 ampliaciones de subestaciones, 6,875 obras de modernización de redes y 42,221 obras de electrificación.
Pech consideró que ambas empresas estatales sacrifican la inversión de largo plazo para privilegiar las actividades del día a día, como producir y vender, a costa de las inversiones que sostendrán el negocio en el futuro.
“Las dos empresas del Estado pierden poder de compra y el sector energía se contrae 5.3% en términos reales. Pemex protege la producción sacrificando exploración y la CFE protege distribución y nómina sacrificando compra de energía, transmisión y comercialización”, concluyó.