Publicidad
Revista Digital
Publicidad

Pemex y CFE necesitan capital privado para cumplir sus planes de inversión y megaproyectos a 2030

El presupuesto de 2027 limita la capacidad de las empresas estatales para financiar nuevas obras; CFE tiene 61,000 millones de pesos de inversión física frente a un plan de más de 980,000 millones.
Siglas de CFE en un cañón en una de sus hidroeléctricas ubicadas en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Pemex y CFE enfrentan una brecha entre los recursos públicos disponibles y las inversiones necesarias para cumplir sus planes de expansión. (atosan/Getty Images)

Los recursos públicos previstos para Pemex y CFE en 2027 resultan insuficientes para financiar por sí solos los proyectos que el gobierno ha planteado para fortalecer la producción de hidrocarburos, ampliar la generación eléctrica y modernizar las redes. La brecha entre el presupuesto disponible y las necesidades de inversión coloca al capital privado como una fuente necesaria para que ambos planes puedan avanzar.

El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2027 plantea para Pemex un gasto de inversión de 255,500 millones de pesos, con el que la petrolera busca sostener una meta de producción de 1.8 millones de barriles diarios, desarrollar áreas petroleras e incrementar la producción de combustibles.

Para CFE se contemplan 61,000 millones de pesos de inversión física, una cifra que queda por debajo de los recursos necesarios para cumplir con los planes de infraestructura eléctrica del gobierno, que consideran inversiones superiores a 980,000 millones de pesos.

Publicidad

Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), señaló que los recursos destinados a las empresas públicas del Estado son insuficientes frente a sus necesidades de inversión y que, ante esta limitación, el gobierno parece apostar por esquemas de participación privada más ambiciosos para desarrollar nuevos proyectos.

“Si quieres que Pemex sea exitoso hay que ir más allá de las inversiones mixtas, porque el presupuesto de inversión es completamente insuficiente. Y lo mismo con CFE que trae 60,000 millones en gasto de inversión, cuando al mismo tiempo tiene a los funcionarios del gabinete de Energía hablando de inversiones millonarias”, explicó en entrevista.

Menos recursos para las empresas estatales

El presupuesto total propuesto para Pemex en 2027 asciende a 517,362 millones de pesos, 1.3% menos en términos reales frente a los 527,121 millones de pesos asignados para 2026.

En el caso de CFE , Hacienda plantea un presupuesto de 523,747 millones de pesos, una reducción real de 8.5% respecto a los 554,567 millones de pesos contemplados para este año.

La disminución real considera el efecto de la inflación y permite comparar la capacidad efectiva de gasto entre ambos ejercicios.

Para el IMCO, la presión presupuestal hace que la inversión privada cobre mayor relevancia para cubrir las necesidades de infraestructura que las empresas públicas no pueden financiar únicamente con recursos propios.

"En términos de competitividad, la inversión en el sector energético es posiblemente el componente más relevante por su peso en la inversión total, así como por su papel de facilitador de otras inversiones", detalla el IMCO en su análisis Paquete Económico 2027.

El presupuesto de inversión física total para diversas obras en 2027 asciende a 1.03 billones de pesos, 3.5% más que en 2026. Pemex concentra 25% de ese monto y CFE 6%.

Pero el instituto advierte que el aumento presupuestal no es suficiente para generar por sí mismo los niveles de inversión que requieren sectores estratégicos.

“La inversión física del PEF por sí misma no será suficiente para detonar mayores niveles de crecimiento, sino que deberá ir acompañada de inversiones mixtas en sectores como el energético, hídrico y de logística”, añade el análisis.

Publicidad

Pemex prioriza producción sobre exploración

La restricción de recursos también modifica las prioridades dentro de Pemex. Uno de los recortes más relevantes se encuentra en la exploración geológica para identificar nuevos yacimientos.

De acuerdo con la Comparativa Presupuestal 2026 vs 2027, elaborada por Ramses Pech, socio de Grupo Caravia, los recursos destinados a esta actividad pasarían de 39,495 millones de pesos en 2026 a 23,452 millones en 2027, una reducción de 40.6%.

La exploración requiere fuertes desembolsos antes de generar ingresos, pues el retorno depende de que se encuentren reservas comercialmente viables y posteriormente se desarrollen.

“El recorte de 40.6% en exploración compromete el descubrimiento de nuevos yacimientos y la producción a mediano plazo . El crecimiento se concentra en producción, distribución y comercialización, que es darle prioridad al flujo operativo y a refinación”, expuso Pech.

El plan de Pemex hacia 2030 contempla elevar la producción de hidrocarburos de los 1.6 millones de barriles diarios actuales a 1.8 millones, aumentar la producción de gas natural a 5,000 millones de pies cúbicos diarios y llevar la producción de gasolinas, diésel y turbosina a 343,000 barriles diarios.

Para alcanzar esos objetivos, el presupuesto público tendría que complementarse con otras fuentes de capital, particularmente en proyectos cuyo retorno se encuentra en el mediano y largo plazo.

CFE enfrenta una brecha mayor

En CFE, la diferencia entre los recursos presupuestados y las necesidades de infraestructura resulta más amplia.

Los 61,000 millones de pesos de inversión física para 2027 representan una reducción real de 3.6% frente al gasto aplicable de 2026. La distribución es una de las pocas áreas que recibirán mayores recursos, con 10,713 millones de pesos, 18% más que este año.

El plan de fortalecimiento de la empresa contempla incorporar más de 22,000 megawatts de nueva capacidad de generación eléctrica, además de ampliar la red de transmisión mediante más de 158 proyectos.

En distribución se plantean 95 nuevas subestaciones, 95 ampliaciones de subestaciones, 6,875 obras de modernización de redes y 42,221 obras de electrificación.

Pech consideró que ambas empresas estatales sacrifican la inversión de largo plazo para privilegiar las actividades del día a día, como producir y vender, a costa de las inversiones que sostendrán el negocio en el futuro.

“Las dos empresas del Estado pierden poder de compra y el sector energía se contrae 5.3% en términos reales. Pemex protege la producción sacrificando exploración y la CFE protege distribución y nómina sacrificando compra de energía, transmisión y comercialización”, concluyó.

Publicidad

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad