Al cuestionar los factores que han elevado el precio del diésel, tanto en México como a nivel global, Pech explicó que las reservas del combustible están a la baja por las tensiones geopolíticas, además de que se acerca la temporada invernal, lo que eleva su consumo.
“Las guerras en Medio Oriente e Irán–Ucrania han reducido exportaciones y dañado refinerías, recortando la oferta global. También las refinerías están operando al límite, con una capacidad estirada y márgenes (crack spreads) muy altos, lo que encarece el diésel incluso si el crudo no sube igual; todo eso da como resultado inventarios globales muy bajos, especialmente en Europa y Estados Unidos, lo que presiona los precios al alza”, dijo a Expansión.
La importancia del diésel para México
Si el país eleva sustancialemente el precio del diésel se desencadenaría una crisis económica y social importante, pues se trata del combustible que permite el transporte de mercancías y productos de primera necesidad como los alimentos.
El transporte de carga lo utiliza como su principal fuente de energía para moverse a lo largo y ancho del país; esto sin dejar de lado que el transporte público y foráneo también lo consume.
Si el precio del diésel se eleva en México, por arriba de los 30 pesos, el impacto inflacionario y en los productos de primera necesidad golpearía de manera directa a los bolsillos de los mexicanos.
Expansión publicó en abril pasado que el costo de los fletes de mercancías y productos se encarece 4% por cada peso que sube el diésel , según la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar).
El combustible representa el 30% de los costos del autotransporte, por lo que su volatilidad se traslada en los precios al consumidor.
Como muestra del incremento, un tractocamión con un tanque de 250 litros se llenaba a inicios del año con 5,927.50 pesos, tomando un precio promedio del diésel de 23.89 pesos; ahora, con un diésel de 27 pesos por litro, llenar el mismo tanque cuesta 6,750 pesos.