La propuesta incluida en el P aquete Económico 2027 plantea elevar la tasa por el uso, goce o aprovechamiento de las vías férreas de 1.25% a 3% sobre los ingresos de las empresas.
Para las terminales portuarias, el efecto no se limita al costo de mover un tren. El ferrocarril forma parte del sistema intermodal que permite conectar los puertos con las zonas industriales y de consumo del país.
“Cualquier medida que vaya en contra del dinamismo y los flujos comerciales, sea de un lado o de otro, al final hace que los grupos comerciales se vean afectados, entonces, si hay aranceles, si hay mayores procesos administrativos, todo eso va retrasando y al final todo tiene un coste”, señala José Antonio Contreras, CEO de Contecon Manzanillo, en entrevista con Expansión.
Contecon apuesta por más trenes
La preocupación ocurre mientras Contecon avanza en un plan de expansión de 230 millones de dólares para ampliar su infraestructura, tanto en grúas como en capacidad ferroviaria.
La terminal, subsidiaria de la filipina International Container Terminal Services, prevé duplicar de 2,000 a 4,000 kilómetros la extensión de vías férreas dentro de sus instalaciones. El objetivo es que la capacidad ferroviaria pueda duplicarse hacia 2030.
Actualmente, alrededor de 15% de los volúmenes que salen de Contecon Manzanillo lo hacen por ferrocarril. La terminal realiza dos viajes diarios mediante Ferromex, perteneciente a Grupo México .
Con una capacidad de hasta 60 vagones por viaje, la ruta desde Contecon Manzanillo hacia Ciudad de México tarda alrededor de 12 horas. Hacia ciudades del Bajío, como Guadalajara, el recorrido toma entre siete y ocho horas.
Ferromex es uno de los dos grandes operadores de la industria ferroviaria de carga en México, junto con Canadian Pacific Kansas City (CPKC). La conexión con Contecon permite que parte de los contenedores que llegan al puerto por vía marítima continúen su recorrido hacia los principales centros industriales y de consumo del país.
Para Contreras, el porcentaje actual representa una oportunidad de crecimiento, particularmente frente a mercados donde el ferrocarril tiene una participación mucho mayor en el movimiento de carga.
“En Manzanillo llegamos a 15% de carga a través de ferrocarril, cuando en otros países, Estados Unidos, por ejemplo, el porcentaje es, justo, al revés. Vemos una gran oportunidad. Ojalá que se pueda aprovechar y que finalmente tengamos un buen sistema ferroviario. Vemos que es uno de los valores más importantes de México, que no se ha explotado todavía”, añade.