Manzanillo es especialmente sensible a este cambio porque se convirtió en una puerta de entrada para las autopartes provenientes de Asia. De acuerdo con la Industria Nacional de Autopartes (INA), China representa 15% de las importaciones totales de autopartes, Japón 6.8% y Corea del Sur 6%. Los tres países figuran entre los cinco principales proveedores de componentes para la industria automotriz mexicana.
Más allá del volumen
Estados Unidos busca que las armadoras incorporen una mayor proporción de componentes fabricados en ese país, una condición que reduce el espacio para las piezas asiáticas dentro de las cadenas de suministro que abastecen a las plantas mexicanas.
Para los operadores logísticos como Sea Cargo Logistics (SCL), que se encarga de transportar este tipo de componentes desde puertos como el de Manzanillo hacia las plantas, el flujo de autopartes que llega a las fábricas mexicanas ha caído entre 5 y 10%.
Raquel Haj, directora de Producto Oceánico de SCL, explica que el impacto de los aranceles no solo se traduce en menos piezas que trasladar, sino también en que los fabricantes están buscando reducir el costo de mover las que todavía necesitan.
“Hay clientes que nos han dicho que, como se encareció su producto porque ahora deben pagar más aranceles, necesitan que seamos más competitivos o si no van a buscar otras opciones”, explica Haj.
El cambio ya se refleja en la manera en que las empresas eligen y negocian con sus proveedores logísticos. Los clientes que antes privilegiaban la calidad del servicio ahora están dando mayor peso al precio.
“También hemos perdido algunos clientes, porque salen a buscar proveedores logísticos y algunas empresas sí ofrecen costos muy bajos con tal de ganar esos negocios”, expone.
Manzanillo crece, pero la industria automotriz espera 2027
El menor flujo de autopartes todavía no se refleja, sin embargo, en una caída de la actividad general de Manzanillo. El puerto movilizó 2.8 millones de contenedores entre enero y agosto, un crecimiento de 11%.