La apuesta consiste en avanzar hacia la convergencia fija, móvil y satelital, conocida como FMSC, por sus siglas en inglés. Este modelo busca que un mismo operador administre distintas tecnologías de acceso y permita a los usuarios mantener la conectividad al pasar de una red a otra, en función de la cobertura y las necesidades de cada dispositivo.
La integración también responde a un cambio en las prioridades de la industria. En mercados donde la telefonía móvil se acerca a la saturación, la expansión ya no depende únicamente de sumar líneas, sino de retener a los usuarios, aumentar el gasto que realizan en servicios de telecomunicaciones y aprovechar la infraestructura para generar nuevas fuentes de ingresos.
Jesús Romo, analista de la consultora GlobalData y especialista en telecomunicaciones, explicó que la convergencia va más allá de comercializar paquetes que agrupen varios servicios. El objetivo es que un operador pueda gestionar bajo una misma estructura sus redes de internet fijo y móvil, en lugar de limitarse a vender productos independientes.
“La convergencia fija-móvil en México aún es limitada, pero en otros mercados como Brasil, Argentina, Chile y Estados Unidos este modelo es muy importante porque el mercado móvil ya está saturado y ahora lo importante es ver cómo se mantienen esos clientes y cómo aumentas el ARPU ante los cambios que se gestan en la industria”, aseguró el analista.
Más ingresos por cliente, el objetivo de Televisa
Televisa ya había avanzado en la integración comercial de sus servicios. Desde 2022, se convirtió en el primer operador en México en ofrecer un paquete de cuádruple play que combina internet fijo, televisión de paga, streaming mediante ViX y telefonía móvil, esta última a través de un operador móvil virtual (OMV) que utiliza la red de AT&T.
La limitación de ese esquema es que Televisa depende de la infraestructura y la gestión de red de un tercero para prestar el servicio móvil, sumado a que la oferta solo era para sus clientes. Con la adquisición, podrá incorporar esos activos a su operación y tendrá mayor capacidad para desarrollar una oferta propia, ampliar su alcance y atender tanto al mercado residencial como al empresarial.
El potencial económico está en elevar el ingreso promedio por usuario (ARPU), una de las métricas que utilizan las empresas de telecomunicaciones para medir cuánto dinero genera cada cliente. Al integrar telefonía, banda ancha, televisión y conectividad satelital, Televisa podría ofrecer más servicios por cuenta, incrementar el gasto mensual de sus usuarios y reducir los incentivos para cambiar de proveedor.