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Los autos chinos dejan atrás el estigma de mala calidad en México; consumidores reconocen mejores materiales y diseño

Tras una llegada marcada por la desconfianza que dejó la experiencia inicial de FAW en 2008, las automotrices chinas comienzan a destacar en estudios de satisfacción por diseño, confort y experiencia de conducción.
Un logo de GWM en color rojo luce en la fachada de un concesionario de la marca.
GWM empató con Honda en el primer lugar del estudio APEAL de J.D. Power. El avance refleja una mejor adaptación al mercado mexicano y una mayor aceptación de sus vehículos por diseño, confort y experiencia de conducción. (justhavealook/Getty Images )

La industria automotriz china llegó a México con un problema que no estaba en sus fichas técnicas, sino en la percepción de los consumidores. La experiencia inicial de FAW en 2008 dejó una huella de desconfianza sobre la calidad de los vehículos fabricados en China, un estigma que durante años acompañó a las marcas que intentaron abrirse paso en el mercado. Casi dos décadas después, esa percepción comienza a cambiar y los resultados de los estudios de satisfacción muestran que algunas de estas automotrices ya compiten con fabricantes tradicionales en atributos como diseño, materiales y experiencia de conducción.

La señal más reciente proviene del Estudio de Diseño y Desempeño Automotriz (APEAL), elaborado por J.D. Power, en el que Great Wall Motor (GWM) consiguió por primera vez el primer lugar entre las marcas evaluadas en México, con 917 puntos, la misma calificación que obtuvo Honda, que repitió el reconocimiento por segundo año consecutivo.

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El resultado coloca a una automotriz china en la posición más alta de una medición que evalúa cómo se sienten los consumidores con sus vehículos durante la propiedad y la conducción. A diferencia de otros indicadores de calidad, el APEAL no mide el funcionamiento de componentes individuales, sino la experiencia del propietario en aspectos como el tren motriz, la seguridad, el confort al volante, el consumo de combustible, el diseño interior y exterior y los sistemas de infoentretenimiento.

“Honda por segunda vez consecutiva ganó este reconocimiento de APEAL, pero este año Great Wall también logra la primera posición con un empate, entonces, ambas marcas reciben este reconocimiento”, expuso Gerardo Gómez, country manager de J.D. Power México.

La distinción tiene relevancia para GWM porque su llegada al país ocurrió a mediados de 2023, en medio de una nueva oleada de fabricantes chinos que comenzaron a competir por una mayor participación en el mercado mexicano. Su oferta inicial tuvo un fuerte componente de nuevas energías, con modelos como la Haval H6 híbrida, una SUV con la que comenzó a construir su presencia local.

El reconocimiento también refleja cuánto ha cambiado la estrategia de estas empresas. En sus primeras etapas, las automotrices chinas enfrentaron dificultades que iban más allá de convencer a los compradores de probar una marca desconocida. Tuvieron que aprender cómo funciona el mercado mexicano, adaptar sus procesos comerciales, desarrollar redes de servicio y garantizar la disponibilidad de refacciones.

A esos retos se sumaron problemas de tropicalización, particularmente en los trenes motrices , que en algunos modelos no ofrecían la mejor respuesta ante las condiciones de manejo del país. La experiencia al volante se convirtió así en uno de los puntos que las marcas necesitaban corregir para competir con fabricantes que llevaban décadas de presencia en México.

Ahora, los resultados comienzan a mostrar avances. Las marcas chinas no solo han ampliado sus portafolios y redes comerciales, también han conseguido mejorar la experiencia del cliente, un terreno en el que la percepción de calidad se construye tanto con el producto como con el servicio posventa.

Una muestra de este avance apareció también en el Índice de Satisfacción de Servicio al Cliente (CSI) de J.D. Power, cuyos resultados fueron dados a conocer un par de semanas antes. En esa medición, BYD obtuvo la puntuación más alta y se convirtió en la primera automotriz china en recibir este reconocimiento en México.

La presencia de estas compañías también se extendió a los primeros lugares del APEAL. Después del empate entre Honda y GWM, Hyundai ocupó la segunda posición con 908 puntos, mientras que BYD quedó en el tercer sitio con 907 unidades. Es decir, dos fabricantes de origen chino se colocaron entre las tres marcas mejor evaluadas del estudio.

“En las marcas chinas lo que destaca es el diseño exterior, el confort de conducción y también la facilidad de acceso y salida”, explicó Gómez.

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Satisfacción por origen y segmento

El avance también se observa cuando las marcas se agrupan por su país de origen. En esta clasificación, las automotrices chinas elevaron su puntuación promedio 22 puntos frente al año anterior, hasta alcanzar 884 unidades.

El resultado las coloca por encima de las marcas italianas, que aunque consiguieron el mayor incremento anual, de 25 puntos, terminaron con 883 unidades. Volvo conservó la primera posición por origen, con 927 puntos, impulsada por sus resultados en seguridad, confort de conducción y facilidad de acceso y salida.

En contraste, las marcas japonesas registraron el retroceso más pronunciado, al perder 18 puntos y cerrar con un promedio de 893 unidades. Las surcoreanas, alemanas y estadounidenses también mostraron descensos en sus calificaciones.

La comparación no significa que todas las marcas chinas hayan alcanzado el mismo nivel de satisfacción ni que sus productos tengan un desempeño homogéneo. Sin embargo, sí evidencia que el origen dejó de ser una barrera suficiente para explicar la experiencia de los compradores. El diseño, los materiales, el confort y la respuesta del vehículo comienzan a pesar más en la evaluación de los consumidores.

Por segmentos, los SUV Premium encabezaron las evaluaciones con 909 puntos, seguidos por los SUV Compactos, con 906 unidades, y los Entry Premium, que agrupan vehículos de acceso a marcas de lujo, con 905 puntos.

El promedio general fue de 892 unidades. En el extremo inferior quedaron las Vans, con 864 puntos, y las Entry Pick-up, con 870 unidades.

Para las automotrices chinas, el desafío ahora consiste en convertir los buenos resultados de algunos modelos y marcas en una reputación sostenida. La experiencia de compra, el servicio posventa, la disponibilidad de refacciones y el valor de reventa seguirán siendo factores importantes para consolidar la confianza de los consumidores mexicanos.

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