El resultado coloca a una automotriz china en la posición más alta de una medición que evalúa cómo se sienten los consumidores con sus vehículos durante la propiedad y la conducción. A diferencia de otros indicadores de calidad, el APEAL no mide el funcionamiento de componentes individuales, sino la experiencia del propietario en aspectos como el tren motriz, la seguridad, el confort al volante, el consumo de combustible, el diseño interior y exterior y los sistemas de infoentretenimiento.
“Honda por segunda vez consecutiva ganó este reconocimiento de APEAL, pero este año Great Wall también logra la primera posición con un empate, entonces, ambas marcas reciben este reconocimiento”, expuso Gerardo Gómez, country manager de J.D. Power México.
La distinción tiene relevancia para GWM porque su llegada al país ocurrió a mediados de 2023, en medio de una nueva oleada de fabricantes chinos que comenzaron a competir por una mayor participación en el mercado mexicano. Su oferta inicial tuvo un fuerte componente de nuevas energías, con modelos como la Haval H6 híbrida, una SUV con la que comenzó a construir su presencia local.
El reconocimiento también refleja cuánto ha cambiado la estrategia de estas empresas. En sus primeras etapas, las automotrices chinas enfrentaron dificultades que iban más allá de convencer a los compradores de probar una marca desconocida. Tuvieron que aprender cómo funciona el mercado mexicano, adaptar sus procesos comerciales, desarrollar redes de servicio y garantizar la disponibilidad de refacciones.
A esos retos se sumaron problemas de tropicalización, particularmente en los trenes motrices , que en algunos modelos no ofrecían la mejor respuesta ante las condiciones de manejo del país. La experiencia al volante se convirtió así en uno de los puntos que las marcas necesitaban corregir para competir con fabricantes que llevaban décadas de presencia en México.
Ahora, los resultados comienzan a mostrar avances. Las marcas chinas no solo han ampliado sus portafolios y redes comerciales, también han conseguido mejorar la experiencia del cliente, un terreno en el que la percepción de calidad se construye tanto con el producto como con el servicio posventa.
Una muestra de este avance apareció también en el Índice de Satisfacción de Servicio al Cliente (CSI) de J.D. Power, cuyos resultados fueron dados a conocer un par de semanas antes. En esa medición, BYD obtuvo la puntuación más alta y se convirtió en la primera automotriz china en recibir este reconocimiento en México.
La presencia de estas compañías también se extendió a los primeros lugares del APEAL. Después del empate entre Honda y GWM, Hyundai ocupó la segunda posición con 908 puntos, mientras que BYD quedó en el tercer sitio con 907 unidades. Es decir, dos fabricantes de origen chino se colocaron entre las tres marcas mejor evaluadas del estudio.
“En las marcas chinas lo que destaca es el diseño exterior, el confort de conducción y también la facilidad de acceso y salida”, explicó Gómez.