Esta práctica, conocida como bracketing, convierte la casa del comprador en un probador, mientras la marca asume el trabajo de enviar varias prendas y gestionar el regreso de las que el cliente no se queda.
“Lo que parece un ticket alto para la empresa, para la marca, por ejemplo, si yo digo ‘qué bien, vendí dos, tres prendas’, sí pero luego tengo que gestionar la devolución de dos”, mencionó Magali Parra, cofundadora y CEO de CaaS, en entrevista con Expansión.
Además, el cliente debe empacar las prendas que devolverá y llevarlas a un punto de entrega; por su parte, la marca tiene que recibirlas y revisar que estén en condiciones de venderse de nuevo.
El modelo de negocio de CaaS, entonces, propone que el comprador elija su talla antes de pagar, por lo que combina una recomendación basada en sus datos y las medidas de la prenda con un avatar que muestra cómo se vería al usarla.
Un traje a la medida
Para funcionar, la plataforma toma las imágenes de los productos y las tablas de tallas disponibles en el sitio de cada marca, información que utiliza junto con los datos del comprador para generar la recomendación y el avatar.
Sin embargo, incorporar inteligencia artificial no elimina la necesidad de ordenar la información del negocio, pues una tabla incompleta puede requerir ajustes antes de conectar la herramienta.
Parra señala que algunas implementaciones se realizan el mismo día, mientras que otras marcas dedican alrededor de un mes a mejorar sus tablas y fichas de producto, de modo que la preparación del catálogo influye en el tiempo necesario para comenzar.
Según la directiva, el valor diferenciador frente a otros probadores está en el acompañamiento a las empresas para revisar tallas, cortes y ajustes, además del uso de la información que genera la herramienta para entender mejor a sus compradores.
“Pasa de ser solo una simple aplicación o un simple probador virtual a una herramienta que acompaña a la marca y crece junto a ellos”, asegura.
En México, CaaS trabaja con Básicos de México, Yakampot y Campillo, además de contar con más de 20 marcas en Argentina, según Parra, quien explica que los negocios pueden instalar la herramienta desde las tiendas de aplicaciones de Shopify y Tiendanube o solicitar una integración directa con su sitio web.
El servicio se cobra como una suscripción mensual, con precios que, de acuerdo con lo informado en la entrevista, parten de 54 dólares por 100 generaciones de avatar y recomendaciones, hasta 756 dólares por 5,000, además de paquetes personalizados para volúmenes mayores.
CaaS reporta una reducción de hasta 70% en las devoluciones entre tres marcas que analizó. Parra explica que compararon meses con condiciones de venta similares y excluyeron temporadas de grandes promociones, aunque no precisó cuántos pedidos incluyó la medición.