La posición de las autopartes contrasta con la de los vehículos terminados. Para que un automóvil pueda ingresar a Estados Unidos sin aranceles bajo el T-MEC, debe acreditar un VCR de 75%, además de cumplir con otros requisitos de contenido estadounidense. Estados Unidos ha planteado elevar estas exigencias durante la revisión del acuerdo.
En las core parts, componentes esenciales para los vehículos, el aumento ya ocurrió con la entrada en vigor del T-MEC, que sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). El VCR pasó de 62.5% a 75%, por lo que la industria considera que el nivel de integración regional ya incorpora una exigencia mayor de proveeduría dentro de Norteamérica.
El escenario es distinto para industrias que han enfrentado aranceles con independencia de sus niveles de contenido regional. En sectores como el acero y el aluminio, las tarifas impuestas por Estados Unidos bajo la Sección 232 han colocado a las empresas frente a una barrera comercial que no depende de acreditar un determinado porcentaje de proveeduría regional.
México, el principal proveedor de autopartes para EU
Para González, las autopartes mexicanas mantienen una posición favorable porque Estados Unidos depende de la producción que llega desde México. Entre enero y julio de este año, la manufactura mexicana representó 44.59% del origen de las compras de autopartes realizadas por Estados Unidos, frente a 43.79% en el mismo periodo del año pasado.
La participación también muestra el avance de México como proveedor del mercado estadounidense. En 2007, las compras de autopartes de Estados Unidos provenientes de México representaban 29.83%. El incremento es uno de los argumentos que la industria mexicana observa a su favor durante la revisión del acuerdo comercial.
Al mismo tiempo, la producción de autopartes en México alcanzó 63,833 millones de dólares entre enero y julio, un incremento de 9.09% respecto al mismo periodo del año pasado. El 86% de esa producción tiene como destino Estados Unidos, de acuerdo con cifras de la INA.
“Nosotros no hemos sido afectados por la Sección 232, que está afectando a casi toda la industria del acero, aluminio, autos, cobre y otros sectores. Nosotros estamos exentos. No se ha implementado nada (para autopartes bajo esa sección) y no hay nada en la mira”, asevera.