Otro consejo es buscar por internet el RFC citado en los datos de la declaración para verificar que se trate de la institución financiera donde se tiene la cuenta. El objetivo es identificar el emisor, y que sí hayan sido generados.
"Si son diferencias menores, el riesgo es poco. Pero cuando llega a haber diferencias importantes, lo primero que se recomienda es contactar a la institución financiera para ver realmente cuánto fue el monto de los intereses", dijo el especialista.
Suplantación de identidad
Si tras la investigación no se logra identificar el origen del ingreso y no existe ningún CFDI que lo respalde, se debe considerar el otro escenario.
Formas de robo de identidad
Javier de los Santos Valero, presidente de la Comisión Fiscal Nacional del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), explicó que pueden existir dos formas principales de fraude, ambas con consecuencias potencialmente graves para las personas físicas.
El primer caso consiste en que se haya usado el RFC del contribuyente sin su consentimiento para emitir facturas a nombre de empresas reales. De esta manera, pareciera que la persona vende bienes o presta servicios a diversas compañías. Y estas empresas deducen las facturas, mientras que la persona física jamás declaró ni cobró nada.
"Se convierte en lo que se conoce como un EFO: una empresa que factura operaciones simuladas", dijo.
De acuerdo con el especialista del IMCP, desde 2026, existe una nueva disposición que establece que toda factura debe amparar una operación real, por lo que emitir actos inexistentes, aún sin saberlo, puede activar el procedimiento del Artículo 49 Bis del Código Fiscal de la Federación, que significa una fiscalización exprés con serias consecuencias para la víctima.
"Con ese RFC me hacen socio de una empresa, y con esa empresa después hacen fraudes o hacen facturas incorrectas; pues también quedo en medio de esa situación”, explicó Javier de los Santos.
El segundo caso es más directo. Ocurre cuando los defraudadores obtienen los datos fiscales y bancarios de la víctima, presentan la declaración antes que ella y solicitan la devolución automática del saldo a favor. El dinero, aunque llegue a la cuenta del titular, ya es controlado por ellos y pueden retirarlo.
¿Cómo obtienen esos datos? La vía más común ha sido el phishing: correos y mensajes que simulan ser del SAT, alertan sobre supuestos requerimientos y solicitan información fiscal personal para "aclarar" la situación.
"Te pueden hackear no solo tu cuenta bancaria, sino también tu RFC (...) Al compartir esa información sensible —tu RFC, tu Clave CIEC, tu firma electrónica— es el primer paso para que puedan cometer un fraude con tus obligaciones fiscales," señaló el especialista del IMCP.
La situación se torna complicada debido a que el SAT no tiene forma de comprobar que una operación fue realizada por el contribuyente o una persona ajena.
“El SAT recibe la declaración con la e.firma y presume que es el contribuyente; no tiene forma de distinguir si hubo un fraude”, añadió el entrevistado.
Medidas para enfrentar la usurpación
Ante situaciones irregulares con la información fiscal, Santiago Vélez Suberbie recomienda revisar en el Buró de Crédito para detectar registros anómalos vinculados al RFC y solicitar una cita de orientación fiscal en el SAT para revisar qué información tiene el sistema.
Además, hay otra alternativa. "Hay una opción de asistir a la Prodecon, en donde también se puede dar asesoría gratuita al contribuyente para efectos de ver qué se puede hacer en estos casos."
La Procuraduría de la Defensa del Contribuyente tiene acciones clave para defender a los contribuyentes ante la suplantación o robo de identidad, como:
-Activación de protocolos de atención que involucran a los servicios de Orientación, Asesoría, Queja y Representación y Defensa Legal.
-Solicitud a las autoridades para dejar sin efecto embargos, solicitar a personas retenedoras la cancelación de CFDI y validar la autenticidad de documentos e identificaciones utilizados en los trámites o procedimientos de carácter fiscal.
-Coordinación con instancias como SAT, INE, SRE, IMSS, INFONAVIT y CONDUSEF para esclarecer cada caso.
-Asesoría para presentar aclaraciones, impugnaciones y solicitudes de devolución de saldos a favor.
Otra medida necesaria es cambiar la e.firma y la contraseña para cancelar los accesos anteriores. Y en caso de que se detecte a la persona que haya utilizado mal la e.firma o contraseña se puede presentar una denuncia.
"La firma electrónica no se debe proporcionar a cualquier persona. Entiendo que por el tema práctico los contadores debemos tenerla, pero no es algo que debería estar disponible en cualquier momento", afirmó Santiago Vélez.
¿Qué hacer en plena temporada de declaración anual?
Ambos especialistas coinciden que la declaración anual puede presentarse en el tiempo requerido, es decir, durante abril, con la información que el contribuyente considere correcta. En la plataforma del SAT, se pueden borrar los registros de los ingresos que no sean reconocidos.
"Mi recomendación es presentar la declaración y, una vez que se tenga, iniciar este proceso (de revisión). Si por alguna razón se llega a identificar que efectivamente era un ingreso del contribuyente, se tiene la posibilidad de presentar una declaración complementaria", dijo Santiago Vélez.
“Si aparecen facturas que no hizo, debe desconocer esos ingresos y después hacer la aclaración”, complementó Javier de los Santos.
No presentar la declaración no es opción, debido a que el SAT puede imponer sanciones por su omisión.
Hábitos para protegerse
La mejor defensa, de acuerdo con los especialistas, es revisar de manera regular la información con la cual dispone el SAT, a través de sus herramientas como los visores de nómina o al consultar las facturas, para detectar irregularidades y actuar a tiempo. Darse cuenta hasta la declaración anual puede que sea algo tarde. Al final de diciembre, se puede hacer un corte anual de los CDFI emitidos y recibidos.
"Cuando un contribuyente pide una factura, la factura se sube al sistema de manera automática. Parte de esta problemática, en muchas ocasiones, ya se puede identificar desde meses antes", señaló el especialista del CCPM.
Por otro lado, también se recomienda contar con un contador de confianza, quien pueda informar de la situación fiscal del cliente de manera regular. Además, se puede revisar periódicamente la opinión de cumplimiento.
En caso de recibir correos o mensajes del SAT, es fundamental asegurarse de que sean genuinos, para evitar caer en fraudes.