Para la generación de la Ley 97 en México, el retiro es un problema de ingeniería financiera. Con una tasa de reemplazo (monto que obtendrías respecto a tu último ingreso) de entre 30% y 40%, depender únicamente de la Afore equivale a aceptar una vejez en la precariedad. Sin embargo, la clave para revertir este escenario no está en "ahorrar más", sino en cambiar el "chip" hacia la inversión multiinstrumental.
El error más común de los mexicanos es confundir el ahorro con la inversión. "Ahorrar es acumular, pero el dinero que no se pone a trabajar se deprecia", explica Ricardo Arenas, Chief Content Officer de Yotepresto.
Mientras el ahorro tradicional pierde poder adquisitivo frente a la inflación, la inversión busca generar intereses que conviertan, por ejemplo, 10 pesos en 20 sin esfuerzo adicional del trabajador.
“Tengo la Afore, pero también tengo una parte de inversión en la bolsa, otra en empresas fintech o algún otro tipo de activos como el Plan Personal de Retiro (PPR), que para algunas personas pueden llegar a ser alguna alternativa, para otras quizás no tanto”, añade el especialista.
El sistema de pensiones en México se basa en cuentas individuales desde finales de los años noventa y fue diseñado bajo la lógica de que cada trabajador acumule recursos a lo largo de su vida laboral, y de acuerdo con Arenas, “el mejor tiempo para ahorrar dinero para el retiro fue ayer, y el mejor es hoy”, por lo que sugiere a los trabajadores a diversificar sus inversiones.