De hecho, el 43% de los participantes en la encuesta de Bravo admitió que la competencia deportiva incluso deriva nuevas obligaciones, sobre todo porque uno de cada dos asistentes contempla viajar a otro país para seguir el torneo.
Lo anterior implica gastos en diferentes monedas y una mayor complejidad para controlar el presupuesto. Por esta razón, Salmerón consideró que la verdadera prueba financiera para muchos aficionados comenzará después del silbatazo final.
¿Cómo se vivirá la resaca financiera del futbol?
Para evitar este escenario, el especialista de Bravo recomendó que, antes de realizar cualquier compra, se debe definir un presupuesto total y considerar todos los gastos, no únicamente el costo de los boletos.
“También es recomendable diversificar estrategias, como lo hace el 48% de los encuestados que han decidido generar ingresos extra, lo cual puede ayudar a equilibrar el impacto financiero”, añadió.
Para quienes ya realizaron compras con tarjetas de crédito sin una planeación adecuada, la recomendación es actuar de inmediato. Se puede empezar por revisar el nivel total de endeudamiento, las tasas de interés aplicables y establecer una estrategia de pagos que permita reducir el monto final.
En el caso de las deudas que han superado la capacidad real, las personas deben recibir asesoría especializada. En este contexto, Salmerón explicó que alternativas como Bravo , permiten reorganizar las obligaciones financieras y construir un plan de liquidación a la medida.
“El objetivo es que una experiencia no termine afectando su tranquilidad el resto del año. La pasión por el futbol puede disfrutarse plenamente cuando existe responsabilidad detrás de cada decisión”, concluyó.