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Los accionistas son los ganadores de la reforma fiscal de Trump

Las empresas estadounidenses reservaron sus mayores incrementos de gastos para las recompensas de accionistas, siendo Apple la firma más consentidora.
mié 12 junio 2019 05:09 AM
Desinflando las reservas
Las compañías no financieras estadounidenses poseían reservas de 1.69 billones de dólares a fines de 2018, de acuerdo con un informe de Moody's Investors Service.
Matt Egan

NUEVA YORK (CNN Business).- Los días de acumulación de efectivo de las empresas estadounidenses finalmente podrían estar terminando.

Las compañías no financieras estadounidenses poseían reservas de 1.69 billones de dólares a fines de 2018, de acuerdo con un informe de Moody's Investors Service publicado recientemente. Aunque es una cantidad épica de dinero, se ha reducido en 15% desde el récord de 1.99 billones de dólares a finales de 2017.

La disminución —la primera desde que Moody's comenzó a hacer un seguimiento las cifras en 2007— refleja un cambio importante impulsado por la reforma fiscal de 2017, el fuerte crecimiento económico y las megarecompras de acciones.

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“Con un mejor acceso al efectivo global posterior a la reforma fiscal, esperamos que los saldos de efectivo total continúen en una trayectoria decreciente”, escribió Richard Lane, vicepresidente senior de Moody's, en el informe.

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Solamente Apple mantenía 245,000 millones de dólares en efectivo a fines de 2018, una reducción de casi 17% respecto al año anterior. Aun así, la cantidad de efectivo de Apple es mayor a la suma de la cantidad total de efectivo de toda industria no tecnológica, de acuerdo con Moody's.

Las recompras se disparan 99%

Entonces, ¿a dónde se está destinando ese dinero?

Las empresas estadounidenses incrementaron sus gastos en general, desplegando cantidades récord de efectivo en adquisiciones, que, de acuerdo con Moody's, aumentaron casi 15% a 405,000 millones de dólares. El gasto en dividendos también aumentó modestamente.

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En una señal positiva para la economía, la inversión empresarial en rubros que apoyan la creación de empleos como fábricas y software aumentó 12% a un récord de 851,000 millones de dólares, de acuerdo con Moody’s.

Pero, como muchos predijeron que sucedería después de la aprobación de la ley fiscal, las empresas estadounidenses reservaron sus mayores incrementos de gastos para las recompensas de accionistas. La recompra neta de acciones (recompra de acciones menos la emisión de acciones) se disparó 99% a un récord de 467,000 millones de dólares, indicó Moody's.

Las compañías tecnológicas por sí solas derrocharon 260,000 millones en recompras. Apple recompró 71,000 millones de acciones en 2018, superando en más del doble a Oracle, la siguiente compañía más cercana.

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Moody's señaló que las recompras se aceleraron después de la reforma fiscal. La ley otorgó a las empresas un incentivo fiscal para repatriar efectivo en el extranjero, parte del cual había estado guardado en cuentas bancarias en el extranjero durante años.

Se espera que las recompras disminuyan en 2019.

La guerra comercial ensombrece el gasto empresarial

Se espera que la inversión corporativa, la razón declarada detrás de la ley fiscal, se desacelere en 2019 a un crecimiento de medio dígito, de acuerdo con Moody's. Esa tendencia está siendo impulsada en parte por la guerra comercial entre Estados Unidos y China, una atmósfera desestabilizadora que dificulta a las empresas planear a futuro.

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“La actividad económica se ha desacelerado debido al rápido crecimiento en la primera mitad de 2018”, dijo Moody's en el informe. “Las elevadas tensiones comerciales han exacerbado la postura cautelar sobre la inversión empresarial lo cual debilitará las condiciones empresariales en 2019”.

La guerra comercial y las señales de alerta en el mercado de bonos han suscitado preocupaciones sobre una desaceleración económica o incluso una recesión en Estados Unidos.

Tal recesión podría crear problemas para las empresas que se endeudaron demasiado. Esas empresas con un exceso de apalancamiento podrían verse obligadas a reducir rápidamente el gasto y recortar empleos, lo que profundizaría la recesión.

Y, sin embargo, las empresas estadounidenses no liquidaron de manera significativa su deuda colectiva el año pasado.

La deuda total de las compañías no financieras de Estados Unidos era de 5.65 billones de dólares a fines de 2018, de acuerdo con Moody's. Eso representó un aumento de 80,000 millones de dólares respecto al año previo, el ritmo más lento desde 2009.

Si surge una recesión en el próximo año o dos, las compañías probablemente deseen haber reducido más esa enorme cantidad de deuda.

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