El índice S&P 500 culminó casi sin cambios el viernes a pesar de acercarse nuevamente a su máximo histórico de cierre, ya que los datos sobre la economía de Estados Unidos aumentaron la incertidumbre sobre la recuperación.
Las medidas agresivas de estímulo han ayudado a los tres principales índices de Wall Street a rebotar desde el desplome provocado por el coronavirus en marzo. El referencial S&P 500 en un momento del viernes subió un 0.15% a 3,378.51 puntos, pero retrocedió para cerrar con una marginal baja.
El miércoles y jueves, el S&P 500 cotizó brevemente por sobre su cierre récord del 19 de febrero de 3,386.15 unidades, pero no tuvo impulso el viernes.
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Alcanzar un récord de cierre confirmaría, según una definición ampliamente aceptada, que el S&P 500 ingresó a un nuevo mercado alcista tras alcanzar su mínimo por la pandemia el 23 de marzo.
Los inversores también pueden estar tomando una pausa después del gran avance del mercado, con demasiada incertidumbre para mantenerlos cautelosos.
"Todavía hay mucha incertidumbre con respecto a la economía en general, así como el aumento en el recuento de casos (de coronavirus) que hemos visto durante el último mes", dijo Brian Price, jefe de inversiones de Commonwealth Financial Network.
Las ventas minoristas en Estados Unidos subieron menos de lo esperado el mes pasado y podrían desacelerarse más por el alza de casos de COVID-19 y una reducción de pagos por beneficios de desempleo.
El Promedio Industrial Dow Jones subió 0.12%, a 27,931.02 unidades; el S&P 500 bajó 0.02%, a 3,372.85 unidades; y el índice compuesto Nasdaq cedió 0.21%, a 11,019.30 unidades.
En la semana, el S&P 500 subió un 0.6%, el Dow Jones ascendió un 1.8% y el Nasdaq ganó un 0.1%.
El estancamiento de las negociaciones entre los demócratas y la Casa Blanca sobre más medidas de estímulo para respaldar la economía también están siendo un importante foco de atención.