La crisis de Evergrande, que tiene participación en un sinnúmero de sectores y una deuda de más de 300,000 millones de dólares (2% del PIB de China), es un reflejo de la sacudida que ha vivido el sector inmobiliario en la segunda economía más grande del mundo. Las acciones de Greenland Holdings, otro de los principales desarrolladores chinos, han caído casi 90% desde su precio máximo de 38.75 yuanes en junio de 2015. Las pérdidas accionarias se extienden a otros gigantes en el mercado inmobiliario chino: Sunac China Holdings, China Vanke y Country Garden, con desplomes que abarcan rangos de entre 49% y 58%.
Las caídas en bolsa que arrastran estas grandes desarrolladoras ocurrieron al mismo tiempo que el gobierno de China, que tiene mayor control en el sistema financiero y económico, comenzó a limitar el nivel de endeudamiento en el sector inmobiliario y su financiamiento. En agosto de 2020, el gobierno chino impulsó una serie de lineamientos para acotar la capacidad de endeudamiento y financiamiento al sector inmobiliario en un intento por reducir los precios en las viviendas y el nivel de deuda en las desarrolladoras.
De pronto, las compañías tuvieron que disminuir su deuda y cada vez resultó más difícil hallar fuentes de financiamiento. Por ejemplo, Greenland Holdings, una de las 10 más grandes desarrolladoras con ingresos de poco más de 66,000 millones de dólares en 2020, recortó su deuda de 50,000 millones a 44,000 millones de dólares (mdd) de diciembre de 2020 a junio de este año, de acuerdo con un reporte de la calificadora Moody’s.
No es la única que tuvo que mirar hacia sus finanzas para cumplir con esta reducción forzada de la deuda establecida en los lineamientos conocidos como “las tres líneas rojas”, para buscar recursos frescos en el país asiático. De acuerdo con estimados de la calificadora Standard & Poor’s, sólo 6.3% de las desarrolladoras cumplían por completo con los lineamientos hace un año. Pero hoy la recuperación del sector inmobiliario china, que soporta hasta un tercio de la segunda economía más grande del mundo, parece distante. Algo que reflejan los precios en el mercado de capitales y los rendimientos en el de deuda.
“Si en verdad existe una transición hacia un nuevo modelo de crecimiento en China entonces al sector inmobiliario le espera un largo periodo de dolor y recuperación”, comenta Shehzad H. Qazi, director gerente de la consultora China Beige Book International. “Esto implica, sin duda, serios desafíos operativos y de liquidez para las empresas inmobiliarias sobreapalancadas y muy endeudadas”.