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El mercado de ETFs de renta fija se triplicará en 2030, calcula BlackRock

Ante el desempeño que los ETFs de renta fija han tenido en los últimos años, BlackRock estima que el mercado termine la década con un valor de 5 billones de dólares.
mié 18 mayo 2022 04:56 AM
Letras ETF, exchange-traded fund, o fondo de inversión cotizado en español.
Los ETFs de renta variable democratizan el acceso de los inversionistas al mercado de deuda.

La tecnología ha revolucionado todo y el mercado financiero, en específico el de renta fija (bonos), no es la excepción. Hace 20 años nacieron los ETFs de renta fija, cuyo valor de negociación ronda los 1.7 billones de dólares y que BlackRock, el gestor de activos más grande del mundo, estima que se triplicará para 2030 hasta llegar a los 5 billones de dólares, que representa algo así como un cuarto del PIB de Estados Unidos.

El mercado de deuda típicamente se opera a través del teléfono: el inversionista habla, pide precios y hace una postura. “Te puedes imaginar cómo eso es mucho más ineficiente que mandar electrónicamente algo. Los inversionistas de renta fija hemos encontrado (en los ETFs) un mecanismo que es más eficiente. Estamos accesando a los mismos perfiles de riesgo y de retorno a través de esta envoltura que te permite operar en una Bolsa de Valores. Estamos digitalizando el mercado de deuda”, dice Benjamin Souza, director en BlackRock y estratega de renta fija para América Latina.

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Los ETFs de renta fija son fondos que están conformados por varios instrumentos de deuda y que cotizan en la Bolsa como si fuera una acción. Souza hace una analogía para comparar cómo es operar en este mercado con ETFs y sin ellos: “Es como ir a un centro comercial e ir a todas las tiendas a comparar el precio de una camisa similar, versus cuando compras en una plataforma de e-commerce”.

Los ETFs de renta fija hacen las operaciones más eficientes, además de que dan acceso a los inversionistas retail que no cuentan con la capacidad que tiene un gran fondo de pensiones, por ejemplo, para tener un equipo que está realizando las operaciones por teléfono. También ofrecen liquidez (pues son valores que se compran y venden como acciones) y transparencia al conocerse en tiempo real sus precios y exposición. De acuerdo con el paper de BlackRock ‘All systems go’, actualmente hay más de 1,400 productos en todo el mundo que permiten invertir en deuda del Tesoro, deuda de crédito grado de inversión, deuda de high yield y deuda emergente, entre otras muchas opciones más.

Estas características han permitido que los activos de inversionistas globales en estos ETFs hayan crecido 23% anual, poco más del doble que el crecimiento de los fondos mutuos de bonos abiertos (9.5%) y el triple que el del propio mercado global de bonos (7.3%).

“La llegada de los ETF de bonos está revolucionando la forma en que las personas invierten en renta fija. Hace 20 años, hubiera sido difícil, si no imposible, siquiera imaginar comprar o vender instantáneamente miles de bonos en una sola operación a un precio transparente”, señala BlackRock en su estudio.

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La volatilidad, una oportunidad

No solo han sido las ventajas que ofrecen estos instrumentos a los inversionistas lo que ha impulsado su adopción, también lo han hecho las crisis y los momentos turbulentos por los que ha atravesado el mercado.

“Vemos que cada episodio de volatilidad es una prueba más para demostrar que estos productos te dan liquidez”, comenta Souza. Durante los meses más ríspidos de la pandemia, la liquidez, es decir, que se puedan comprar y vender fácil y rápido, de estos instrumentos aumentó, y es justo en los momentos cuando los mercados están más volátiles que lo que los inversionistas buscan este factor.

El panorama actual, con alta inflación y políticas monetarias de los bancos centrales más restrictivas que apuntan a cada vez más alzas de tasas, le ha pegado a las acciones (el S&P 500 ha caído 14% en lo que va del año), los commodities se han disparado más de 30% “y lo que hemos visto es que los volúmenes (de ETFs de bonos) han aumentado. Lo que esperamos es que este sea un nuevo gatillo para su adopción”, señala Souza.

El mercado de deuda es considerado más seguro que el de renta variable (las acciones), pero tiene sus asegunes: no es lo mismo un bono high yield, que paga muy bien, pero que es de una entidad sin grado de inversión, que un bono del Tesoro, que ofrece un rendimiento más bajo, pero que tienen una calificación de alto grado. En la situación en la que se encuentra el mercado, los inversionistas se alejan de los activos de riesgo, pero entran a los más seguros.

“Creemos que las carteras evolucionadas contarán cada vez más con los ETF de bonos como elementos esenciales para calibrar los riesgos y las oportunidades al mismo tiempo que aumentan la liquidez y reducen los costos”, señala BlackRock.

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En México aumenta la adopción

Los inversionistas en México no se quedan fuera de este boom y tienen la oportunidad de acceder a ETFs de renta fija local, ya sea gubernamental o corporativa, pero también a ETFs que dan acceso a deuda global, tanto de gobiernos, como de empresas.

“Esto te permite diversificar tu riesgo, todos los activos mexicanos van a tener un hilo común conductor que es México. Si algo le pasa al país, todos los activos se mueven en sintonía. Si hablamos a nivel internacional, se va a tener un comportamiento distinto”, dice Souza.

Los inversionistas en México le han sacado jugo y el valor de los instrumentos con los que complementan su cartera local a través de ETFs en el SIC (Sistema Internacional de Cotizaciones) ya asciende a 35,000 millones de dólares.

En el SIC se encuentra un abanico de más de 200 ETFs que dan exposición a diferentes países, monedas y empresas. El valor más operado en este mercado depende del ánimo de los inversionistas. Ahora que los inversionistas están preocupados por la inflación, por el alza de tasas, el Covid y China afectando las cadenas de suministro, el instrumento más demandado es el SHV, que sigue a los bonos del Tesoro de corto plazo.

Al mismo tiempo, explica Souza, se ha visto un reajuste en el ETF que sigue al S&P 500, es decir, los inversionistas se están moviendo de lo riesgoso a los más seguro. “Y esa es la belleza de estos productos: te permite entrar y salir, reajustar tu portafolio, de una manera muy rápida y eso es muy valioso para un inversionista”, comenta el directivo.

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