Toda esta situación ha presionado las acciones de las automotrices, que la semana pasada sufrieron un descalabro luego de que Ford se hundiera más del 12%, su peor caída en una década, esta baja se dio principalmente porque el fabricante señaló que los costos relacionados con la inflación subirían 1,000 millones de dólares más de lo previsto este trimestre y que la escasez de piezas retrasará las entregas para final de año.
“La escasez de suministro dará como resultado una cantidad mayor de vehículos construidos pero permaneciendo en el inventario de Ford en espera de las piezas necesarias, al final del tercer trimestre. La compañía cree que esos vehículos, entre 40,000 y 45,000 unidades anticipadas, en su mayoría camiones y SUV de alto margen, se completarán y venderán a los concesionarios durante el cuarto trimestre”, indicó Ford en su comunicado el 19 de septiembre.
Ana Sepúlveda, client portfolio manager de Fintual México mencionó que el comunicado de Ford impactó de manera negativa al sector ya que fueron visibles los impactos negativos sobre la inflación y el tema de escasez de semiconductores hicieron que los inversionistas pusieran un mayor atención sobre las automotrices, porque sumada la posible recesión económica, la demanda podría verse afectada de manera importante.
Un año complejo para la industria
Si bien, las acciones del sector automotriz más afectadas en el 2022 han sido las de Ford, con 42.3%, toda la industria vive, y sufre, la misma situación: en lo que va del año, los títulos de General Motors caen 40.2%; los de Volkswagen, 22.1%; le siguen Tesla, con 21.6%; BMW, con 18.5%; Stellantis, con 16%; Hyundai, con 12.4%; Nissan, con 10.6% y Toyota, con 5.7%.
En un camino diferente, las automotrices japonesas como Honda, Mitsubishi y Mazda presentaron incrementos de 3.8,% 13.9% y 26%, respectivamente.
“Cuando ves que la situación está difícil, empiezas a recortar ciertos gastos que no son obligatorios y entre ellos está el cambio de un coche. Entonces ha sido un 2022 difícil para el sector, ya que si se pudiesen recuperar del problema de semiconductores, muy probablemente viene un 2023 muy complejo en el tema de los ajustes económicos”, agregó Sepúlveda.
En caso de querer invertir en estas acciones, la analista de Fintual recomendó ver qué tan defensiva es cada acción conforme a su nivel de deuda, cuánto mantienen en caja y qué estrategias tienen hacia adelante para hacer frente a una recesión, como por ejemplo sus coberturas para las materias primas. Aquellas que tengan este tipo de estrategias podrían ser una alternativa de inversión a largo plazo ya que las valuaciones se encuentran atractivas.
“Los plazos de entrega de los microcontroladores para automóviles que hace un año captaron la atención de todos han mejorado ligeramente desde febrero. Sin embargo, los plazos de entrega de los chips analógicos se mantienen constantemente elevados en casi cuatro veces el promedio a largo plazo, cerca de los niveles máximos en el contexto de la actual escasez de semiconductores. Creemos que el suministro analógico seguirá causando dificultades dentro de la cadena de suministro automotriz”, dijo en un análisis Phil Amsrud, analista principal sénior de S&P Global Mobility.