De acuerdo con el Departamento de Trabajo, el índice de precios al consumidor (CPI) aumentó 2.4% anual en febrero, el mismo ritmo que el mes anterior. En términos mensuales, la inflación general avanzó 0.3%, mientras que la inflación subyacente —que excluye energía y alimentos— se moderó a 0.2%, lo que refuerza la expectativa de que la Reserva Federal podría comenzar a recortar tasas hacia la segunda mitad del año.
En los mercados internacionales, el tono fue mixto. Asia cerró con ganancias, destacando el avance de 1.9% del Nikkei japonés, mientras que las bolsas europeas operaban con ligeros avances.
En México, el S&P/BMV IPC retrocedía 0.24%, ubicándose en 67,234 puntos, en línea con la cautela global.
Según analistas de Monex, los mercados se mantienen atentos a la evolución del conflicto en Medio Oriente, después de que ataques a embarcaciones en el Estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico reavivaran los temores sobre nuevas presiones inflacionarias derivadas del encarecimiento de la energía.
El petróleo sube pese a inminente liberación de reservas
Los futuros del Brent superaron nuevamente los 90 dólares por barril, impulsados por el temor a interrupciones en el suministro energético en Medio Oriente.
Las preocupaciones se intensificaron luego de reportes de que Irán habría colocado minas en el Estrecho de Ormuz, una vía por la que circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Además, el Reino Unido informó que varios cargueros fueron atacados cerca de esta ruta estratégica.
Para contener el impacto en los precios, la Agencia Internacional de Energía (AIE) propuso liberar hasta 400 millones de barriles de reservas estratégicas, lo que representaría la mayor liberación coordinada de crudo de la historia. Además, Japón ya adelantó que podría liberar parte de sus reservas de forma unilateral.
Sin embargo, el mercado sigue escéptico sobre si esta medida será suficiente para compensar una eventual disrupción prolongada del suministro.