El fenómeno refleja cómo el capital global se está concentrando cada vez más en un pequeño grupo de empresas tecnológicas asiáticas vinculadas a la cadena de suministro de IA. Y, no en vano, el gobierno chino señaló que cualquier "mala gestión" en la política con respecto a Taiwán podría desencadenar en un conflicto con Estados Unidos.
De acuerdo con un análisis reciente de UBS, cinco compañías —SK Hynix, Samsung Electronics, TSMC, MediaTek y Delta Electronics— explican por sí solas más de todo el rendimiento reciente del índice MSCI Emerging Markets. Sin ellas, el indicador habría registrado pérdidas pese a incluir más de 1,200 empresas de China, India, América Latina y otras regiones emergentes. “El rally de mercados emergentes luce menos diversificado de lo que parece”, advierte UBS en su reporte.
El nuevo centro financiero de la IA
El ascenso bursátil de Taiwán ocurre en medio de una creciente competencia tecnológica entre Estados Unidos y China por el control de industrias estratégicas como IA, semiconductores y minerales críticos.
La isla alberga a Taiwan Semiconductor Manufacturing Company, empresa que fabrica alrededor de 90% de los chips más avanzados del mundo y que se ha convertido en pieza central de las cadenas globales de suministro tecnológicas.
La relevancia de Taiwán también se refleja en los índices bursátiles emergentes. Según UBS, el peso combinado de TSMC, Samsung y SK Hynix pasó de alrededor de 7% a casi 27% del MSCI Emerging Markets en la última década. Incluso, Taiwán ya superó a China continental dentro de ese índice por primera vez en casi 20 años.
El boom tecnológico ha sido tan acelerado que el índice de semiconductores de Filadelfia (SOX), referencia global del sector, llegó a colocarse cerca de 60% por encima de su promedio móvil de 200 días, impulsado principalmente por fabricantes de chips en Taiwán y Corea del Sur.