La colección incluye vasos fríos, termos, una taza, un peluche, una bolsa pequeña, un colgante y un juego de pines. El producto central es un vaso de vidrio con forma de Snoopy, acompañado por un popote decorado con Woodstock, un sombrero color calabaza y una bufanda verde.
Starbucks fijó para esa pieza un precio de 39.95 dólares en Estados Unidos, equivalente a unos 750 pesos al tipo de cambio actual, aunque el precio oficial para México todavía deberá confirmarse en los canales locales de la marca.
La nostalgia de Snoopy en estrategia de escasez
La restricción de dos vasos por persona intenta contener una demanda que la cadena ya conoce. En 2025, la primera colección de Starbucks y Snoopy provocó filas y productos agotados después de que ambas marcas presentaron a Joe Kind Snoopy, una versión creada para esa colaboración.
“Lo que vimos fue un fenómeno multigeneracional”, dijo entonces Georgina Cabral, subdirectora de Marketing de Starbucks México, en entrevista con Expansión. La demanda alcanzó a hombres y mujeres de distintas edades, además de alimentar la reventa de algunos artículos por más de 1,000 pesos.
El antecedente internacional comenzó en Japón, donde la primera colección de Starbucks y Peanuts se agotó en 90 minutos durante 2022. La compañía repitió la colaboración en ese mercado un año después y la convirtió en un lanzamiento global en 2025
La nueva entrega reemplaza el mensaje de bondad de aquella campaña por los códigos visuales del otoño, como calabazas, hojas secas y colores naranja y verde. Starbucks pretende conectar el regreso de Pumpkin Spice Latte con una propiedad intelectual que conserva reconocimiento entre distintas generaciones.
“El regreso de Pumpkin Spice Latte y It’s the Great Pumpkin, Charlie Brown son señales perdurables de que llegó el otoño”, afirmó Dana Pellicano, vicepresidenta sénior de Experiencia Global de Producto de Starbucks, en el anuncio oficial de la colección .