La operación de Alsea
La decisión de iniciar esta nueva etapa en México tampoco es casual. Aunque Starbucks está en distintos mercados de América Latina, Alsea no administra la marca en todos ellos. En países como Perú, por ejemplo, la operación está en manos de otro socio, mientras que en México la relación con Alsea ha sido clave para escalar el negocio.
Pozo reconoce que México tiene un peso particular dentro de la estrategia regional por el tamaño de su portafolio, con más de 950 tiendas, pero también por la estructura que Alsea ha desarrollado en el país.
"Alsea es el socio estratégico de Starbucks en Latinoamérica. Tiene toda la confianza de Starbucks y durante los últimos 25 años lo ha hecho excelentemente bien. Continuamos creciendo porque existe un trabajo conjunto entre ambas compañías", dijo Pozo.
Recalde añade que el desempeño del mercado mexicano no se entiende solo por el tamaño del país, sino por la forma en que ambas empresas operan la marca. "No vemos una división. Vemos realmente una sociedad. Los equipos trabajan de la mano, hay ideas que salen de un lado y del otro. Parte del éxito que tenemos es justamente este trabajo que borra fronteras entre un equipo y otro", afirmó.
La renovación hasta 2046, entonces, no representa un cambio de rumbo, sino una profundización de la estrategia. La marca seguirá abriendo tiendas, pero el crecimiento estará ligado a la experiencia, la satisfacción y la lealtad del consumidor.
"No hay un cambio de timón. Hay una consistencia en la estrategia. El foco número uno es asegurar que la experiencia del cliente sea extraordinaria. De ahí se desprenden las remodelaciones, las aperturas, la innovación de producto, la innovación en comunicación y cualquier otra iniciativa que llevamos a cabo", aseguró Recalde.
Hoy, la compañía mide esa evolución a través de indicadores como tráfico en tienda, ticket promedio, salud de marca y satisfacción del cliente. En paralelo, Starbucks Rewards ya representa casi 40% de las ventas de la cadena en México, como señal de la relevancia que ha tomado la lealtad dentro del negocio.
A casi 25 años de la llegada de Starbucks al país, la segunda fase de su alianza con Alsea apunta a que el reto actual ya no es contar cuántas cafeterías abrirá, sino cuántas razones logra construir para que la gente quiera quedarse en ellas.