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¿Por qué importa el apoyo demócrata que Joe Biden recibe?

El ex vicepresidente ha recibido el espaldarazo de 32 gobernadores o legisladores, mientras que otros aspirantes a la candidatura apenas alcanzan 13.
vie 03 enero 2020 08:15 AM
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Otra cosa que Joe Biden tiene a su favor es que sigue recibiendo avales.

Harry Enten

Sigue llegando apoyo para el ex vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden . El lunes 23 de diciembre Tony Cárdenas, diputado por California, le dio su aval a Biden como candidato demócrata a la presidencia. Fue el 32º gobernador o legislador que respalda a Biden. Ningún otro demócrata cuenta con el aval de más de 13.

El que Biden vaya a la cabeza en cuanto a apoyos es buena noticia para él porque a los candidatos que tienen más respaldo a estas alturas suele irles bien en las elecciones primarias. Esto refleja a un puntero que aunque no es muy fuerte, ciertamente tampoco es débil.

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Desde 1980 ha habido 14 elecciones primarias en las que ningún presidente en funciones, de ningún partido, se está postulando. Analicé los datos sobre los avales en cada uno de esos casos. Al respaldo de cada gobernador se le asignaron 10 puntos; al de cada senador, cinco puntos, y al de cada diputado, uno. El candidato que iba a la cabeza en cuanto a avales a estas alturas ganó 10 de cada 14 veces, es decir, 71% de las veces, según esta metodología. Los únicos candidatos que iban a la cabeza en cuanto a avales a estas alturas y que no ganaron la candidatura fueron el demócrata Dick Gephart en 1988, el demócrata Howard Dean en 2004, la demócrata Hillary Clinton en 2008 y el republicano Jeb Bush en 2016.

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No obstante, Biden tiene algo en su favor: también va a la cabeza en las encuestas. Ni Gephart ni Bush estaban cerca de los primeros lugares de las encuestas nacionales a estas alturas de la campaña de precandidatos en 1988 y en 2016, respectivamente. Cuando los candidatos iban ganando tanto en apoyos como en las encuestas, ganaron siete de cada nueve veces (78%). Cuando solo iban ganando en apoyos, pero no en las encuestas, ganaron tres de cada cinco veces (60%).

En otras palabras (y los modelos estadísticos más complicados lo confirman), tus probabilidades aumentan cuando vas ganando en varios parámetros. El que Bush no estuviera a la cabeza en las encuestas nacionales a estas alturas de la precampaña, en 2016, debió haber sido un gran signo de alerta aunque fuera el que más avales tuviera. Biden no tiene esta debilidad.

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Otra forma de verlo es contando cuántos avales tiene el líder. Con la notable excepción de Clinton, en 2016, los líderes en cuanto a avales que perdieron usualmente no tenían el apoyo de la mayor parte del partido, es decir, era líderes nominales. Gephart tenía apenas el 3.5% de los avales posibles en 1988; Dean tenía el 6.5% en 2004, y Bush tenía el 5.6% en 2016. Ninguno tuvo una ventaja de más de 1.2 puntos en la competencia por los avales.

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En este momento, Biden tiene el 11% de los avales posibles, así que no va arrasando. Sin embargo, está más de siete puntos arriba del competidor más cercano (Cory Booker, senador por Nueva Jersey que cuenta con poco menos del 4% de los avales disponibles). Es más, la zona de entre el 10 y el 15% en la que Biden está en este momento tiende a ser en donde los punteros vulnerables se han encontrado a lo largo de la historia. Biden está bastante cerca de donde estuvieron Ronald Reagan en 1980 (13%), Walter Mondale en 1984 (13%), John McCain en 2008 (15%) y Mitt Romney en 2012 (14%).

Otra cosa que Biden tiene a su favor es que sigue recibiendo avales. Ha recibido más este mes, de parte de los legisladores o de gobernadores (3), que el resto de los precandidatos juntos (0). Eso es importante porque como señaló Nate Silver, del sitio de análisis de sondeos de opinión FiveThirtyEight , los avales tienden a ser más predictivos cuando se reciben más cerca de la temporada de elecciones primarias.

Ahora: tener tres avales no es ir ganando en grande, aunque demuestra que Biden está cobrando impulso como ningún otro candidato.

De hecho, la falta de avales para los otros precandidatos es muy buen indicio de cómo está la contienda electoral en general. Como ocurre en los sondeos, Biden no está en una posición dominante, pero no está claro si hay alguien que esté verdaderamente en condiciones de desafiarlo.

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